Sergio Marcos espera su turno

Sus buenos minutos ante el CD Tenerife indican que el manchego pide paso. Paco Herrera ha reconocido este jueves en rueda de prensa que baraja darle la titularidad ante el UCAM Murcia

 

Sergio Marcos || Foto: Real Valladolid

Sergio Marcos es una de las piezas que se mantienen casi inéditas en el Real Valladolid. Prueba de ello es que, transcurridas veinticinco jornadas, todavía no ha sido titular en la Segunda División. Dejando la Copa del Rey al margen, donde fue de la partida en cuatro ocasiones y llegó a completar dos encuentros, el máximo de minutos que ha disputado el de Sacedón es de 45, los que disputó ante el Elche en el Martínez Valero.

El propio centrocampista alcarreño reconoció este martes ante los medios de comunicación que, al igual que cualquier futbolista en su situación, le gustaría jugar más. Paco Herrera, mientras tanto, ha comentado en diversas ocasiones que también le gustaría que así fuera, dado que su trabajo está siendo bueno.

Pese a que su trabajo está siendo “muy bueno” y aunque es “injusto” –Herrera dixit–, aún no se ha visto recompensado con una titularidad en liga de la que sí han disfrutado veinte jugadores, en buena medida debido a la fuerte competencia que existe en su zona de influencia, que comparte con otros jugadores de mayor jerarquía. Aunque, para ser precisos, ¿cuál es esa zona de influencia?

Como ha quedado demostrado en las pocas ocasiones que ha tenido –suma 233 minutos en trece apariciones ligueras; una media que no llega a los dieciocho minutos por encuentro–, es un futbolista que ‘vive’ en campo rival, en una zona, sin embargo, bastante indeterminada, entre la que habitan los mediocentros puros y aquella que pertenece a los jugadores de tres cuartos de campo.

Aunque también le permitiría (y de hecho le permite) ocupar diferentes roles, dicho indeterminación le penaliza a la hora de encontrar su sitio. Salvando las distancias, habita en la duda en la que se han visto sumidos genios como Thiago Alcántara, Isco Alarcón o en sus inicios Andrés Iniesta; no se sabe exactamente qué es, solo se tiene la certeza de que es imaginativo y técnico y de que mira hacia la portería rival (que, visto desde otro prisma, tampoco es moco de pavo).

En los esquemas que ha venido utilizando el Real Valladolid durante la temporada ha encontrado cobijo escorado a una banda o como centrocampista ofensivo, como frente al CD Tenerife. En dicho encuentro, con su entrada el equipo volvió al rombo, tan sometido a debate en las últimas semanas, y con él hubo una ligera aunque innegable mejoría. 

Mezcló mucho con Jordán y con Míchel y mejoró la circulación en tres cuartos de campo, hasta el momento inexistente o desacertada. Fue ese cuarto pilar del rombo que Álex López todavía no ha terminado de ser; un jugador que a la ayuda en el dominio del esférico en campo rival le sume una mayor clarividencia que la que ha venido mostrando el gallego. 

Unos metros por delante, más líquido, se le vio entre líneas con bastante libertad y contactando un buen número de ocasiones con el cuero en una fase más próxima a la finalización, cohabitando principalmente con Míchel, sin doblar exactamente el rol del valenciano, sino siendo un nexo de unión entre lo que hay por detrás y él. Y sin llegar a romperla, como vulgarmente se dice, dejó retazos que invitan al optimismo.

No solo a eso, sino también a pensar que quizá sea su momento. Después de toda una temporada esperando su turno, pareció pedir paso con un fútbol dinámico que el equipo necesita. Instaurado y todavía latente el debate sobre el dibujo, él podría ser la solución que va más allá de este, y dar así la razón a su técnico cuando afirma que no es el rombo el problema.

El pacense, de hecho, ha reconocido este jueves en rueda de prensa que baraja darle la titularidad ante el UCAM Murcia con independencia de que se decante por un dibujo u otro, lo que vendría a confirmar las sensaciones antes relatadas. “Es una de las opciones, sobre todo porque creo que es posible que vaya llegando el momento de que tenga su oportunidad. Es una de las opciones que valoro seriamente”, explicó.

Las jornadas pasan y el Real Valladolid continúa atascado, incapaz de ver la luz a la hora de convertir sus buenas intenciones en gol, y así, pasa por ser el tercer equipo que en menos partidos ha marcado. Jugar con tres atacantes no funcionó, al menos en el último partido, porque cantidad y calidad no son lo mismo, por lo que otra vez hay dudas sobre qué dibujará Paco Herrera el fin de semana en su pizarra. Y sobre todo si vuelve al rombo, aunque también como alternativa ofensiva junto a José y otro puntaSergio Marcos podría ser una solución, hasta ahora inexplorada.

Sobre Jesús Domínguez

Director de Blanquivioletas. Productor de #HacemosCantera, en esRadio Valladolid. Sígueme en: @JesuDominguez.