El entrenador que se pasó “al lado oscuro”

Alejandro Francisco, elegido mejor entrenador de la provincia en 2016, instruye a los árbitros de Valladolid como miembro del Comité Técnico, al que entró como novedad esta temporada

 

Álex Francisco

Dentro de las diferentes novedades presentadas en la temporada que acaba concluir a nivel provincial, el Comité Técnico de Árbitros de Valladolid apostó por una figura tan novedosa como la de disponer de su propio ‘entrenador de árbitros’.

En un paso más dirigido hacia la formación integral, se decidió fichar a quien había sido nombrado a la conclusión de la pasada campaña como el mejor técnico de la provincia, Alejandro Francisco, quien, aunque joven, lleva diecisiete años entrenando (la mitad de su vida).

Fue Juan Carlos Alonso, vocal de formación, quien le propuso “vivir el fútbol de una manera distinta”. Él, además de a través de un “eterno agradecimiento”, ha respondido como sabe: con conocimiento y con pasión, hasta convertirse, según el presidente del CTA, Javier Tejedor, “en una agradable sorpresa”.

“La temporada ha sido muy satisfactoria y muy bonita. He sido muy bien recibido por parte de los árbitros, aunque alguna persona del mundo del fútbol no lo ha recibido tan bien y he tenido que escuchar la famosa expresión de ‘te has pasado al lado oscuro’, como si los árbitros no fueran personas. Yo siento que en lugar de estar entrenando a alguno de mis exequipos estoy entrenando a otro equipo. Me he sentido muy valorado por mis compañeros y me he sentido como uno más”, relata Francisco.

A pesar de aquellos que sospechan de los trencillas, bendito sea aquel lado oscuro que conecta la pasión con la ocasión de transmitirla a terceros, como en su caso. Como gran “amante de la docencia” ha tenido la oportunidad de trasladar parte de sus conocimientos a los colegiados. Y el entrar a formar parte del Comité, además, le ha permitido “seguir viendo fútbol, como informador”, y reencontrarse en los campos con viejos conocidos, compartan o no su –ya no tan– nuevo cometido.

 

¿Qué es lo que se buscaba en las clases impartidas a los árbitros?
Aquello que se valora respecto a la actuación técnica. Dotarles de una serie de herramientas para la adaptación al partido. Deben saber que no hay que pitar siempre de la misma manera, igual que no hay que jugar siempre de la misma manera. Yo no puedo desplegar el mismo fútbol en un campo con barro que en una alfombra, ganando que perdiendo; el árbitro debe realizar también una lectura conveniente y saber que si durante un partido tiene que haber cuatro árbitros distintos, tiene que ser capaz de hacer esa lectura. 

¿No va eso en contra del reglamento?
No. Hay que saber valorar otros aspectos del partido que no incluye el reglamento. Por ejemplo, si un equipo va ganando cuatro a cero y hay una falta con posibilidades de ventaja, hay que saber si dar esa ventaja o si es mejor pitarla y no dejar seguir y que la acción derive en algo más caliente. Otras veces tendrán que valorar si deben sacar una tarjeta en el minuto 93 por perder tiempo o cuánto tiempo deben añadir al final. 

¿Debe un árbitro saber de fútbol?
Yo no me imagino que a un jugador o a un entrenador el fútbol pueda no gustarle, ni tampoco que un árbitro esté solo por un componente económico. El árbitro debe saber adaptarse al partido, porque no todos los partidos son iguales; no se trata de saber si un equipo juega 4-4-2 o 4-3-3, sino de saber detectar qué arbitraje debe hacer si uno juega con una defensa replegada o con ella en el centro del campo. Este año he hecho prepartidos con árbitros, después de ver a los equipos y ellos han visto luego que les servía. Son herramientas que tienen el objetivo que nos proponemos desde el CTA, que es sacar la competición con las mejores garantías posibles.

 

Álex Francisco, con uno de los árbitros que han debutado esta temporada, durante la realización del acta

Si ha habido una experiencia que ha resultado “gratificante” en este curso para Álex Francisco es “poder acompañar en los primeros partidos a chavales que comienzan y ver su evolución”, algo que reconoce como “una de las cosas” que más lo han sido en sus diecisiete años entrenando. Otra que le llena es que se haya dado el paso de acelerar determinados procesos y que árbitros recién llegados en unos meses hayan comenzado a dirigir ya partidos de fútbol once.

“Les hemos seguido tanto en los entrenamientos, como en clase como en los partidos, y la decisión se ha tomado al ver que el fútbol 7 se les quedaba pequeño. Nunca se ha dado un paso por dar, ni se han dado palos de ciego. Han sido pasos sobre seguro”, afirma rotundo.

Claro, que siempre hay detractores, en este caso, ante la juventud, y con alguno le ha tocado lidiar: “Mi labor visible es ser informador arbitral en partidos de aficionados y coordinador de nuevos árbitros. Mi ‘labor B’, al ser una persona de fútbol, ha sido la de atender a muchos entrenadores que me llaman para quejarse de que pitan árbitros jóvenes en partidos en los que dicen jugarse mucho”.

Esta tendencia no es caprichosa, sino que responde a intereses de instancias superiores. Aunque parece lógica: “Se tienen que meter en la cabeza que el nuevo perfil es el de un árbitro joven; así se lo he ido transmitiendo a mis compañeros entrenadores. Es lo que se nos pide y a lo que se tienen que ir acostumbrando. Y además es la apuesta de la delegación.

Teniendo en cuenta que el hábitat natural de un entrenador es el banquillo, la pregunta es fácil: ¿Los echa de menos? La respuesta puede sorprender, pero es no, puesto que sigue ejerciendo como técnico, en este caso de árbitros, y además lo hace de formador, una labor que abraza. “En mis 34 años solo ha habido una persona que me ha llamado para dar clases, que es Juan Carlos Alonso, y eso no lo voy a olvidar nunca”, reitera.

Como pez en el agua en aquel lado que algunos consideran oscuro, Alejandro Francisco, “encantado” con la experiencia vivida durante este primer año como integrante del CTA, piensa “en seguir aprendiendo” como lo ha hecho hasta ahora y en seguir acumulando vivencias de la mano de un colectivo mucho más amigo de lo que todavía creen muchos.

“A lo mejor a la hora de enseñar tengo algunas deficiencias en técnica corporal, porque no he sido árbitro, pero tengo otras cosas que aportar. Muchos miércoles voy a sus entrenamientos y entrenamos situaciones que se les va a dar el domingo. Y yo mismo intento aprender todo lo que puedo como si fuera una esponja”, comenta, esperanzado con la posibilidad de continuar el próximo año con el mismo rol. Algo que a buen seguro pasará, pues, para ser mejor, nada como rodearse de los mejores.

Sobre Jesús Domínguez

Director de Blanquivioletas. Productor de #HacemosCantera, en esRadio Valladolid. Sígueme en: @JesuDominguez.