Herrera solo piensa en Miranda

El entrenador del Real Valladolid dedicó unas palabras para despedir a su compañero y amigo, Braulio Vázquez aunque asegura estar centrado el verdadero objetivo del equipo: ganar al Mirandés

 

Paco Herrera

El entrenador del Real Valladolid, Paco Herrera, quiso poner tierra de por medio a la más que convulsa mañana que se ha vivido en Valladolid durante la jornada de este viernes en las oficinas del José Zorrilla.

Tras el anuncio de la salida de Braulio y su posterior despedida ante los medios, el técnico pucelano dirigió su comparecencia a analizar el próximo choque en Miranda, donde se espera una nueva final marcada por los objetivos dispares de ambos conjuntos.

El pacense adviertió de la peligrosidad del encuentro, ya que su rival necesita tres puntos para evitar el descenso matemático. Por eso, el duelo se prevé de gran exigencia mental y el Pucela tendrá que ofrecer su mejor versión, tanto en su faceta defensiva como en la ofensiva: “Tenemos que ser duros y sólidos cuando nos toque defender y efectivos cuando nos toque atacar, explicaba Herrera.

El equipo afronta el choque con las bajas casi seguras de Guitián y Drazic, ambos con problemas de tobillo y que tienen muy difícil viajar a Anduva. Raúl de Tomás y Álex Pérez, por su parte, suscitan dudas al cuerpo técnico por las molestias que aquejan a ambos, aunque la previsión es optimista y se prevé que estén en el once.

El entrenador blanquivioleta no dudó en halagar a sus jugadores, después de unas semanas marcadas por el optimismo. Confirmó el buen estado de forma de futbolistas como Villar, del que dice va a ser un jugador importantísimo en la fase final, y Álex López, al que ve plenamente concentrado. “Está muy metido”, apuntó.

El míster quiere tener a toda la plantilla a punto y por eso agudiza la vista a ante posibles problemas. De hecho, al cerciorarse de que Míchel y Moyano estaban algo más “flojos” físicamente que el resto de sus compañeros, Herrera diseñó un trabajo de fuerza específico para ambos. Los resultados, a su juicio, han sido positivos: “Les ha venido muy bien el entreno de gimnasio”.

Con la maquinaria engrasada no hay excusas para no ofrecer una gran versión el próximo domingo. El vestuario solo piensa en la victoria, más allá de lo que suponga robarle la victoria a un Mirandés que diría adiós a la categoría. Paco Herrera lamenta que eso pueda ocurrir pues tiene afinidades con el técnico rojillo. Sin embargo, explica, así es como funciona el fútbol.

La intensidad de las últimas sesiones refleja la tensión que hay en el ambiente. Preguntado por la última gran reprimenda que Herrera usó para poner punto y final a un rifirrafe entre Becerra y José el pasado miércoles, el técnico asegura que aquello fue una situación puntual. Advierte de lo peligroso que es el último mes de competición, cuando afloran los egos, los fines de contratos y las ofertas. No obstante, Herrera asegura que la plantilla se aleja de cualquier distracción posible y confirma que “todo el mundo está enchufado”.

Aunque confiesa ver a su equipo más maduro y concentrado, el líder del vestuario vallisoletano quiere evitar despistes que frustren el objetivo de ascenso. El choque, augura, será “muy disputado”, independientemente de las importantes bajas que acusa su contrario, como son las de Urko Vera y Provencio.

Por último y a modo de despedida, Herrera dedicó su particular adiós a Braulio Vázquez con el que ha mantenido una muy buena relación durante el presente curso. Le desea lo mejor para el futuro, aunque lejos de dar cancha a los rumores que aseguran que él seguirá sus pasos, este manifiesta: “No nos vamos a encontrar en un próximo equipo”. Sus pensamientos, interrumpidos por esta noticia de última hora, siguen claros: “A mí solo me interesa el Mirandés”.

Sobre Jacobo Herrero Izquierdo

Redactor de Blanquivioletas. Sígueme en: @jacoboherrizq.