Manuel Saravia: “La relación entre fútbol y especulación urbanística es inmemorial”

Nueva entrevista de Vicente Sánchez perteneciente al serial ‘Arena y cal’, en esta ocasión a Manuel Saravia, experto en urbanismo y candidato a la alcaldía de Valladolid por Izquierda Unida.

 

“Un político siempre impone”, pienso mientras doy paseos de aquí para allá en lo que se acerca la hora de la cita. Hay que controlar cada gesto para no ser malinterpretado y medir la contundencia de las preguntas. No paro de darle vueltas a las cuestiones de protocolo.

Al poco tiempo, aparece Manuel Saravia acompañado de un amigo, me saluda afablemente y me abre el camino para entrar en el Ayuntamiento. Es candidato a la alcaldía por Izquierda Unida y experto en urbanismo. Su amigo, como más tarde supuse, era arquitecto (al menos estuvo concentrado en unos enormes planos durante la entrevista).

Ellos van charlando en lo que llegamos a la sede y entro el primero en el despacho. “Bueno, ahora me hará algunas preguntas para tantear el terreno y evaluarme”, me digo para mis adentros, pero nada más lejos de la realidad. Me permite hacerle unas fotos con toda tranquilidad y directos al grano. Toda la tensión se ha evaporado, expulso la respiración contenida y me dispongo a despejar todas las dudas. Casi una hora de conversación que espero que satisfaga su curiosidad.

 

Pregunta: En febrero de 2007 se podía leer en el Norte de Castilla lo siguiente: “La operación urbanística diseñada por el Real Valladolid en los terrenos que rodean el estadio de fútbol, que popularmente se conoce como el proyecto Arena, tiene como objeto final sanear la maltrecha economía tanto de la entidad blanquivioleta como del Club Baloncesto Valladolid y del Balonmano Valladolid. La pretensión de Carlos Suárez, presidente de la entidad blanquivioleta, es recaudar entre veintiséis y treinta millones de euros con la venta del espacio comercial que quiere crear alrededor del estadio José Zorrilla”.

Por otro lado, la Constitución Española dice en su artículo 47: “Los poderes públicos regularán la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos”.

¿Es constitucional el proyecto Valladolid Arena?

Respuesta: Bueno, pues… Dicho así, evidentemente creo que no. Hay una sentencia reciente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León a un recurso que presentó Izquierda Unida en su momento en la cual dice clarísimamente que es una operación que no es legal. Si no es legal es que no se ajusta a las leyes y, por lo tanto, a lo que dicta la Constitución.

En la sentencia se argumentaban tres razones: una era que no era de interés general, otra era que en los suelos de Sistemas Generales no era posible instalar usos lucrativos como el del centro comercial que se pretendía construir y en tercer lugar porque se hacía una actuación excepcional en este Sistema General y no en el resto de ellos en la ciudad.

Bueno, pues en dos de esos argumentos había total unanimidad en los tres jueces de la sala. Es decir, no es legal por dos razones. Y en la tercera unos decían que sí y otros que no. De manera que, hoy por hoy, no es legal.

 

P: Para aclarárselo a la gente, un Sistema General es, por definición, incompatible con usos terciarios que generen aprovechamientos lucrativos y que pueden ser prestados en condiciones de competitividad por el sector privado. Por lo tanto al aumentar el porcentaje de suelo dedicado a uso terciario se desvirtúa el concepto de suelo de Sistema General.

R: Claro. A lo mejor se puede ver mejor con un ejemplo que es una caricatura pero que es prácticamente lo mismo que se plantea ahí. Imaginemos que en el patio del Ayuntamiento se pone un supermercado para que con los beneficios que se sacan se sufrague a la empresa que se encarga de la limpieza del Ayuntamiento. Algo parecido.

Ahí diríamos “caramba, por qué se hace con esa empresa y no con otras, por qué se hace en este lugar y no en otros…”. Ese es el tema. Es una caricatura pero suficientemente expresivo de lo que se está planteando.

 

P: Bueno, hay una diferencia y es que digamos que el Real Valladolid crea un beneficio a la ciudad, aunque sea indirectamente…

R: Y la empresa de limpieza también. Claro, y si quieres en lugar de una empresa de limpieza ponemos otra empresa que tenga trascendencia fuera de la ciudad… Es decir, no se está haciendo con todas. De manera que es una cosa muy excepcional con el caso del Real Valladolid.

Y además me gustaría subrayar una cosa, los jueces han dejado claro que es ilegal, de manera que tiene poco sentido… Está claro. Es algo que hay que asumir.

El problema no es de quien ha presentado el recurso, que no sólo es que Izquierda Unida pueda presentarlo, es que estamos obligados a hacerlo. Somos valedores del Estado de Derecho. Por lo tanto, tenemos que presentarlo nosotros y otros partidos también. Da la impresión de que somos los responsables y es exactamente lo contrario, responsable es el que lo ha planteado.

Y una cosa más, desde el primer momento ha habido múltiples alegaciones, no sólo de IU, Avadeco, los vecinos, muchas asociaciones y algún particular que decía que esto no era legal. Ha habido advertencias. Cuando se presentó en la Junta de Castilla y León en su momento los primeros informes fueron negativos…

 

P: Permítame que saque luego todos esos temas porque hablaremos de ello.

Como usted ha dicho el TSJ dictó sentencia hace escasos días favorable a ustedes. ¿Esperaba una resolución tan contundente a su favor?

R: La verdad es que sí. Desde el primer momento había habido muchos pasos intermedios que apuntaban en la dirección de que se estaba forzando el que se pudiese hacer de otra manera porque muchos informes técnicos eran contrarios a lo que se estaba intentando hacer.

Todo el diseño de la operación ha sido estrambótico desde el primer momento: la afección al tráfico que generan las rondas – estamos preocupados con lo que puede venir del Ikea y estamos proponiendo más tráfico- , la promoción de una gran cantidad de eventos que iba a competir con otros espacios que tiene el Ayuntamiento para eso mismo…

Además con unas empresas… Primero eran finlandeses, luego eran portugueses, no se sabe ni quién era. Muy estrambótico desde el primer momento, muy raro.

 

P: Cuando se conoció la sentencia del TSJ fuentes de la Consejería de Fomento dijeron que se había cometido un error y que fueron demasiado flexibles con la propuesta del Ayuntamiento de Valladolid. ¿Qué opina de estas declaraciones?

R: Pues sorprendentes, porque eso lo puedes decir cuando es algo que se te va de las manos, pero en este caso había muchísima gente advirtiéndolo desde el primer momento y no puedes argumentar que estuviste poco atento. Me parece una actuación muy consciente la que se hizo. No pueden argumentar que fueron demasiado flexibles, no, no. Claramente quisieron apoyar esto. Por la presión que se hiciera, porque ya digo que en un primer momento no lo apoyaban.

 

P: La justicia ha dado la razón a Izquierda Unida. Sin embargo, se quedaron ‘solos’ en el recurso ante los tribunales. ¿A qué cree que es debido?

R: Por varias razones. En primer término porque los recursos son costosos desde todos los puntos de vista. Pero un segundo término, y también importante, porque son costosos desde el punto de vista de la opinión pública.

Hay algunos comentarios que se han hecho a la sentencia en el último momento que me resultan un poco llamativos. Por ejemplo, en el caso de Avadeco. Esta es una sentencia claramente a su favor y yo esperaba que hubiéramos tenido un poco más de apoyo. Es que estuvimos solos al presentar el recurso pero también cuando se ha hecho pública la resolución. El fútbol nadie quiere tocarlo, caramba.

También la posición del Partido Socialista, que su portavoz ha llegado a decir que “si se hubiese hecho pues que ya estaba y entonces ahora andamos con problemas legales…”. Eso no se puede decir, hombre. Y muchísimo menos un partido político. No se puede decir tomando una caña pero en declaraciones públicas menos todavía.

 

P: Es algo así como fomentar la ilegalidad.

R: ¡Claro! Vamos a hacerlo y luego ya veremos. No puedes.

 

P: El pasado veintiséis de noviembre León de la Riva dijo en rueda de prensa: “Espero que no le echen la culpa al Ayuntamiento, sino a quien inició el pleito”. Parece que el denunciante es el culpable y el Ayuntamiento la víctima.

R: Es el mundo al revés. Insisto, estamos obligados a hacerlo y ellos también. Hubo múltiples advertencias. Y nosotros lo que hemos dicho es que estamos muy disgustados con esta sentencia porque pone de manifiesto lo que decíamos desde el primer momento. No se ha querido atender a la gran cantidad de señales, de informes, de indicaciones, de que esto era ilegal. No sólo no se ha corregido sino que se ha forzado incluso. Así no se pueden hacer las cosas.

Luego, además, es que cae en una catarata de ilegalidades urbanísticas. Es que esta ciudad es Record Guiness. En las ferias se hace un Record Guiness, la coordinadora de peñas lo organiza, y aquí tenemos el mayor número de irregularidades urbanísticas.

 

P: ¿Respeta León de la Riva a la oposición?

R: (Duda) Sí, no voy a decir que no.

 

P: Tanto PSOE como IU acusaron al PP de vender humo por reavivar el proyecto “Valladolid Arena” a 4 meses de las elecciones, ¿cree que es un proyecto electoralista?

R: Totalmente. Y en estos momentos más todavía. Las dificultades del Club Real Valladolid pero también del Club de Baloncesto son una bola de nieve y seguir alimentándola con todos los aspectos que conlleva me parece muy poco responsable. En estos momentos más que nunca.

 

P: En la entrevista que hemos hecho a Óscar Puente nos ha dicho que “la sentencia es una excusa estupenda para León de la Riva para señalar a los culpables del freno y del progreso y ocultar su inoperancia”. ¿Qué opina sobre estas declaraciones?

R: Bueno, sé que es la opinión de Óscar Puente porque lo ha dicho varias veces. Como opinión la respeto, de hecho las manifestaciones de León de la Riva iban en esa línea de decir que el ‘culpable’, ni siquiera el responsable o algo así, el ‘culpable’ de esto es IU. Me parece llamativo que se cargue contra quien ha cumplido con su obligación, además en unas circunstancias desfavorables. Es electoralista, el fútbol mueve muchas pasiones.

Y no sólo se ha cargado sobre este partido, se ha llegado a hablar de una persona, del concejal que estaba antes aquí, como si fuese algo personal. El presidente del Real Valladolid le ha señalado con el dedo. Eso no se puede hacer -recalca mucho esto-. Es indecente.

 

P: A finales de julio de 2008 la Consejería de Economía y Empleo de la Junta dio su voto negativo a la modificación del PGOU porque había más peticiones de las que se podían atender, en función de lo que permite la Ley de Equipamientos Comerciales. ¿Por qué cree que se han anunciado tantos proyectos (Ikea, Valladolid Arena,Vialia, Fuente Berrocal, Valdechivillas, etc.) si esta Ley permitía únicamente 78.000 m2 comerciales?

R: Porque era la gallina de los huevos de oro. Entonces, muchos de los centros comerciales entraban en esa dinámica de implantarse en estas ciudades. Además, en el caso de España, donde hemos llegado muy tarde a esta explosión de las grandes superficies, todos intentaban tomar posiciones.

Además, la directiva Bolkestein (entró en vigor en 2010 en España) decía que no se podría limitar la implantación de superficies comerciales. Pero claro, la directiva Bolkestein hablaba de posibilidades urbanísticas y el urbanismo tiene sus propias reglas. Es como si dices aquí que todo puede ser industrial. Pues no. El urbanismo marca lo que puede ser industrial y lo que no, lo que puede ser comercial y lo que no.

De manera que no está limitado comercialmente pero lo puede estar urbanísticamente. En aquellos momentos era como una apuesta segura. Casi. Porque tenemos en Valladolid algún ejemplo de una gran superficie comercial que ha sido un fiasco, que ha fallado: el Equinoccio, que tiene muchísimos locales cerrados. Tal y como está planteado hay muchas más superficies de las que puede soportar la ciudad.

 

P: ¿Diría, por lo tanto, que no es lógico aferrarse a la directiva Bolkestein?

R: No, la directiva Bolkestein obliga. Pero a lo que obliga es a no poner trabas a la implantación de grandes superficies comerciales, pero desde el punto de vista económico. Pero desde el punto de vista de política urbanística claro que se pueden poner. Si es que es de cajón.

 

P: La Junta dijo en ese mismo año en referencia al centro comercial:

Hay que “demostrar la ineludible conexión entre las instalaciones deportivas y los usos propuestos, que serían compatibles en instalaciones comerciales fronterizas o en estaciones aéreas o terrestres”.

¿Tendría relación el centro comercial con las instalaciones deportivas?

R: Todo puede tener relación en esta vida. Pones un helipuerto y al lado una tienda de helados y puedes decir que es que se van a comprar los helados para subir al helicóptero, que de hecho es lo que se decía aquí, que podría haber una relación entre la afluencia de gente al Estadio y la compra… Claro, si va gente a un sitio puede hacer esas cosas antes o después, pero desde luego una relación funcional en absoluto. Es evidente.

Una relación funcional es, en el mejor de los casos, el bar para tomar una bebida en el descanso, pero desde luego no un centro para hacer las compras.

Lo que pasa es que la Junta en estos temas es muy poco clara y ha actuado de una manera muy extraña. Por ejemplo el caso de Ikea. El Ayuntamiento lo tenía claro. Desde el momento en que no se instalaba en Valladolid, todo mal. Se ha modificado el Plan de Arroyo de una manera terrible, que también lo han tumbado los Tribunales, y la implantación de Ikea lleva al lado todo el Inter Ikea, que es una enorme superficie comercial que no tiene nada que ver con Ikea. Lo único que tiene que ver es que Ikea es el promotor. Entonces ¿cuál es la justificación? Es que no la tiene. Además todo en la misma zona.

Cuando se construyó la ronda exterior oeste era para evitar la ciudad y ahora es la que alimenta todos estos cacharros. Vuelve a ser otra vez fraude en la ordenación del territorio.

Es decir, te aprovechas de un esfuerzo enorme que se ha hecho para construir una ronda para evitar el tráfico de paso y resulta que lo utilizas para dar acceso al mamotreto que vas a instalar ahí. Eso no puede ser. Es que estamos una vez, y otra vez, y otra vez. Y la Junta lo ha favorecido absolutamente.

 

P: ¿Es conveniente construir un centro comercial a cien metros del Carrefour?

R: ¿Dices por la competencia que pueda haber entre ellos? -asiento-. Bueno, es que esa es otra historia. Antes dije que hace unos años era la gallina de los huevos de oro y ahora el tema está en la competencia entre unos y otros. Lo más razonable sería intentar equilibrar la ciudad. De instalar alguno nuevo, justo en la otra esquina. Es decir, el que está previsto en Pilarica. Pero eso en el caso de instalar uno nuevo. Allí no tiene mucha razón de ser, urbanísticamente hablando.

Pero, claro, ya estamos dentro de esa guerra entre marcas comerciales por la hegemonía. Estamos empezando a ver una guerra muy dura entre ellos para quitarse la clientela los unos a los otros.

 

P: ¿Cómo afectaría al comercio tradicional la implantación de tantos macroproyectos comerciales?

R: Claramente le afecta negativamente. Entiendo que no hay que ser maximalista, no hay que ver que los nuevos centros comerciales, por definición, machacan al comercio tradicional. Pero una cosa es no ser maximalista, porque algún centro comercial aporta novedad, y otra cosa es que ocupen todo el espacio comercial y que intenten además, que es lo que están haciendo, llevarse toda la vida de la ciudad hacia sus propios centros. Eso es algo que está sucediendo.

Lo cierto es que en otros países, Gran Bretaña, Francia o Estados Unidos, los centros comerciales están a la baja. El crecimiento de centros comerciales es mínimo o nulo. Incluso en algunos lugares los están prohibiendo. La expansión de los centros comerciales es algo que está fuera de tiempo y, desde luego, tiene poquísimo futuro. Y no deberíamos insistir, como siempre, en plantear las cosas demasiado tarde.

 

P: Parece que el Real Valladolid sería el primer beneficiado con el proyecto. La mayoría de los socios lo verían con buenos ojos pero ¿cómo cree que lo vería el resto de la población vallisoletana?

R: (Duda) No lo sé porque hay que tener en cuenta que antes hemos hablado de que el fútbol, baloncesto, balonmano mueven a una parte muy importante de la población, pero es que además los medios de comunicación se mueven con ellos. En buena parte viven también de la actividad deportiva de élite. Por lo tanto, ellos ya se encargan de que estas cosas tengan buena prensa, de una manera o de otra.

Yo creo que aquí, en el caso concreto del Valladolid Arena, ya la gente está tan cansada de tantas irregularidades urbanísticas y es un momento tan duro que hace menos gracia. Yo creo que no tiene el impacto que pudiera tener hace unos años. Pero, insisto, los medios en general se encargan de que la opinión sea favorable.

Y luego siempre existe una cosa que es muy dura, que es que cualquier cosa que se plantee, por disparatada que sea, siempre se puede presentar como una mejora, como una novedad… Algo nuevo y moderno tiene que ser, no se va a hacer antiguo. Y lo nuevo y moderno tiene su atractivo por el hecho de ser nuevo y moderno aunque sea absurdo.

Aquí en Valladolid hemos asistido a la construcción de varias estructuras absurdas desde todos los puntos de vista, que no tienen ninguna justificación lógica. Pero, amigo, son nuevas modernas y, oye, alguna ventaja tienen que tener. Si haces un túnel alguna ventaja tendrá ¿no? No va a ser que llegues todavía más tarde…

 

P: ¿Diría que la ciudadanía tiene demasiada fe en las infraestructuras?

R: Muchísima más de la que le corresponde. Las infraestructuras valen para lo que valen pero gastan como nada. Es decir, se llevan parte de la inversión pública. Gastan muchísimo y por eso tendrían que estar muy justificadas. Y, sin embargo, parece que cualquier cosa que se… Hace poco, el eje Atlántico. Aquí en el Ayuntamiento el PP y el PSOE han apoyado una moción diciendo que sí casi sin ver, porque no se sabe en qué va a consistir y va a costar muchísimo dinero a Valladolid, a Castilla y León y a España. Hombre, pues sí o no, vamos a esperar un poco a ver en qué consiste. Pues nada, sin ver.

Por eso digo que hay una fe ciega en las infraestructuras. En muchas regiones que tienen muchísimas infraestructuras, en las que se ha hecho un esfuerzo enorme, tienen, sin embargo, una tasa de paro elevadísima. De manera que habría que ser mucho más prudente y seleccionar las que realmente son razonables, no cualquiera.

 

P: ¿Con una deuda de veintiocho millones de euros (la información varía dependiendo de la fuente y se habla de que son aproximadamente cuarenta) se puede decir que el Real Valladolid haya hecho una buena gestión?

R: Bueno, es un tema del Real Valladolid. Yo no quiero entrar en sus temas. Es una cifra muy mala para cualquiera que lo vea.

 

P: La pregunta va encaminada a si cree que la ciudad de Valladolid tiene una deuda con el club.

R: (Duda) Yo creo que no. Vamos a ver, la ciudad de Valladolid ha apoyado al club muchísimo. De hecho, todos los bajos del Estadio José Zorrilla los gestiona y se beneficia el club de ellos y son de la ciudad. Todas las disposiciones que se hacen cada vez que hay un partido de movilización de la Policía, de organización de la ciudad, de los impactos que tiene, de la construcción del aparcamiento…En fin, todo es un gran esfuerzo que ha hecho la ciudad para el club, caramba. O sea, que no me digan eso, son unos llorones, no me fastidies.

Efectivamente, la ciudad tiene una deuda con el Club y el Club tiene una con la ciudad que vamos, te mueres.

 

P: Por lo tanto, IU entiende que no se puede financiar a un club de la manera que se pretende con el proyecto Valladolid Arena. ¿Qué soluciones propone, si es que propone alguna?

R: Yo creo que el tema de la financiación pública de los clubs deportivos de élite es algo a lo que hay que dar una vuelta. No sólo es el Real Valladolid, cada uno a su escala. Hace muy poco tiempo, en este mismo año, se ha dado 500.000 euros al baloncesto. Luego, en el concurso de acreedores se le ha perdonado la mitad de la deuda… Es que es una locura.

Estamos subiendo el coste de las escuelas infantiles, mirando toda la política social con lupa, hace poco el billete del autobús, “hay que subirlo más”… Están intentando arañar a la población y, sin embargo, a los clubs se les da dinero mirándolo muchísimo menos y además cantidades muy grandes. Eso no puede ser.

Y en el caso del Valladolid Arena, poner un centro comercial para beneficio de una entidad en suelos públicos… Ya no digo de Sistemas Generales, vamos a pensar en otros. Los Sistemas Generales hay que mantenerlos, sería una locura si empezáramos a repartirlos. Pero disponer un suelo para beneficio de una entidad tiene que estar muy reglado y tienen que tener oportunidades semejantes todos los demás.

Es decir, ¿por qué hay ONGs u otro tipo de asociaciones que son absolutamente necesarias y hacen un gran papel en la ciudad y no tienen esa disposición de suelos municipales? Entonces, podría ser, pero tiene que ser algo reglado y que se tengan unas oportunidades semejantes para todos los que estén en una situación semejante.

 

P: Quizá falte regulación estatal a todos los clubs, porque al final se suman todos a ese círculo vicioso, y si no lo hacen no pueden competir.

R: Esa regulación falta, pero se hizo hace años. Se hizo borrón y cuenta nueva, se perdonaron deudas, se dijo a partir de ahora rigor, y a los tres años ya estaba todo desbaratado. Yo creo que tiene que ser una regulación, efectivamente, de carácter general, pero que nos la creyésemos.

Permanentemente estamos hablando de que es una locura tratar de una manera tan dispar a los grandes clubes deportivos con esas fichas tan desconsideradas para el resto de la población tal y como están las cosas y no se hace nada por evitarlo.

 

P: Desde que la Junta de Castilla y León tuvo constancia del proyecto Valladolid Arena mantuvo la postura de que no se trataba de un proyecto de interés general. ¿Cree que el Ayuntamiento de Valladolid justificó lo suficiente el interés general como para que cambiaran de opinión? ¿Y por qué lo hicieron?

R: Bueno, yo creo que cambiaron de opinión, la impresión que me da, por presiones externas a la tramitación del proyecto. Incluso había, ya lo he comentado antes, informes técnicos negativos que finalmente fueron soslayados. Yo creo que el cambio de opinión fue por razones políticas.

 

P: Se lo pregunto de otra manera. ¿Cree que los procesos administrativos se han ceñido estrictamente al ámbito legislativo?

R: Yo creo que no, claramente. Basta con repasar el expediente. Ni siquiera el expediente, basta con repasar las noticias en prensa relacionadas con el proyecto para ver lo que ha sido. Si es que desde el primer día ha sido una cosa extrañísima.

 

P: Desde IU se ha criticado el “interés desmedido por ubicar absolutamente todo en esa zona que ya está suficiente dotada de edificios importantes produciéndose un desequilibrio exagerado con respecto a otras zonas, principalmente la Zona Este”. ¿Puede detallarnos más esto?

R: Pues sí. Además con un agravante: que es incluso perjudicial para esa misma zona. Ya nos lo han dicho algunos vecinos, que es que hay muchas veces tal concentración de actividades que la vida diaria habitual tampoco les resulta cómoda.

Es un principio de equilibrio dentro de la ciudad. Para eso está el urbanismo.

Es que incluso podías decir que los intereses mercantiles de determinados promotores son por una zona u otra… Pero, claro, lo que no tiene perdón de Dios… -lo repite con sorna y se ríe. Lo que no tiene ninguna razón de ser son las actuaciones públicas.

Es decir, se va Hacienda, va a cambiar de sede, y se va a Villa del Prado…Se va la Seguridad Social, va a cambiar de sede, y se va a la Ciudad de la Comunicación. Pero mira que hay sitios en el otro lado. La Ciudad de la Justicia también. ¿Pero en qué cabeza cabe? “Es que los funcionarios o los jueces prefieren ir allí”. Que prefieran lo que quieran pero que vayan donde están las cosas, y si no que se dediquen a otra cosa. Hay unas razones urbanísticas, claramente de interés general, que deberían ir por delante y aquí parece que nadie se ha planteado.

Es más, yo conozco ciudades en las que trasladaban el Ayuntamiento hasta las zonas en las que lo necesitaban. Emigraba para dar vitalidad a esas otras zonas. Por supuesto que los funcionarios estarían quemados porque eran zonas con peores accesos, menos interés, etc. pero eso es lo que hay que hacer. Estoy hablando de instalaciones públicas. Las privadas también hay que regularlas pero entiendo que tengan intereses, pero lo público…

 

P: ¿Y qué soluciones propondría? ¿A qué zonas habría que reforzar?

R: En Izquierda Unida, desde hace muchos años cuando todavía no estaban las Cortes en Valladolid, propusimos llevar las Cortes a Pilarica, exactamente en la otra esquina. Era una manera de revitalizar, reequilibrar. No se quiso hacer. Desde entonces han sido unas detrás de otras las intervenciones que han ido cayendo en la misma zona: oeste y sur.

¿Qué soluciones proponemos? Que haya un esfuerzo por parte de las Administraciones Públicas… El Ayuntamiento es el que hace la ordenación del territorio y si dice que no puede ir ese centro administrativo en una zona, el Ayuntamiento puede regular en su propio Plan General.

 

P: Se dice que el proyecto Valladolid Arena tendría coste cero. Pero recordemos que el suelo es de propiedad municipal, de la Diputación, y que se quiere ceder a una empresa privada. ¿Realmente cuánto costaría al Ayuntamiento ese proyecto teniendo en cuenta el valor del suelo?

R: Es muy difícil de evaluar por dos razones. Los suelos de Sistema General sí que están valorados por ley. Cuando tienes que hacerte con un suelo lo expropias, entonces hay que ver cuál es el valor de este tipo de suelos y a ese valor hay que pagarlo. Teniendo en cuenta que el valor de los Sistemas Generales es la media de todos los valores que hay es un coste bastante elevado. Pero como es algo ficticio lo que se está planteando…

No entra en la operación el coste de las infraestructuras realizadas, las haya hecho el Ayuntamiento o el Estado, me da igual, que serían las que le darían el acceso tal y como está previsto en el propio proyecto. Eso también debería entrar. Muchas veces el coste no es sólo el directo e inmediato sino también los costes directos, mediatos y los llamados ocultos, que también están presentes.

 

P: En febrero de 2007 aparece la noticia de que será la empresa finlandesa JHC la que financie el proyecto. En 2010 descubrimos que será la empresa lusa Dolce Vita la que se encargue. ¿Por qué se fue el primer promotor?

R: No tengo ni la menor idea, ni lo ha explicado nadie, que yo sepa. Lo único que puedo decir es que el primer expediente que hubo, el estudio que hizo esta empresa finlandesa era… una broma. Imagino que se podrá consultar. Eran una especie de cromos diciendo lo bonito que es el mundo, que habría de todo, que vendrían grandes artistas a intervenir aquí… Era una broma. O sea, impresentable.

 

P: ¿Se ha intentado en algún momento que la financiación corriera a cargo de una empresa local, o al menos española?

R: Que yo sepa no. Es que, claro, en todo eso nosotros estamos al margen totalmente. En ningún momento, no sólo es que no nos hayan pedido opinión, sino que tampoco nos han informado. Entre otras cosas porque quien lo promueve es la Fundación Real Valladolid. Ellos son quienes han establecido negociaciones con estas empresas y yo lo desconozco.

 

P: Por lo que yo sé el PSOE tampoco lo conoce.

R: Los otros Arena financiados por la empresa finlandesa JHC están ubicados en: Hamburgo: 1.700.000 habitantes; Praga: 1.167.000; Riga: 727.200; Helsinki: 560.000 y un entorno de 1.000.000 de habitantes. ¿Tiene Valladolid los habitantes suficientes como para que sea rentable?

No, ya digo, el juego que planteaban, en este documento inicial que he comentado que era una broma, era que aquí se iban a hacer tal cantidad de eventos, creo recordar que 2 o 3 a la semana, con asistencia de no sé cuánta gente, pero que ni siquiera los hay actualmente en el auditorio Miguel Delibes. No hay tanta actividad. Me gustaría tener aquí los datos pero lo recuerdo como una cosa imposible y eso es lo que planteaba.

Arenas hay en muchas ciudades, también del tamaño de Valladolid, de manera que el problema no son los pabellones, es la manera en que se plantea el juego, la gestión, el estudio de mercado que se hacía, por llamarlo de alguna manera… El cuento de la lechera.

He oído algunas cifras espeluznantes de lo que se iba a obtener. Parece que se va a hacer rica la ciudad entera con esto. Eso es lo que estaba fuera de medida. Por lo demás, ya digo, construir un pabellón es algo por lo que la ciudad lo puede tener en visión porque no es más que un pabellón, pero esa afluencia de espectadores con esos beneficios yo creo que era impensable.

 

P: En Madrid también se habló de pelotazo urbanístico. ¿Por qué allí no ha fracasado y aquí sí?

R: Bueno, es que es sorprendente porque en Madrid los cuatro rascacielos que hay proceden del Madrid Arena, de la operación que se hizo con los terrenos de la ciudad deportiva del Real Madrid. En el propio Santiago Bernabéu se vuelve a hablar otra vez de una operación urbanística. Hay también unas explotaciones comerciales…

La relación, es curioso, entre fútbol y, por decirlo con todos sus términos, especulación urbanística, es inmemorial. Todos sabemos el gran número de presidentes que han estado relacionados con las dos cosas; con la construcción, el desarrollo urbanístico digamos, y con el fútbol. De manera que hay un maridaje ahí desde hace mucho tiempo.

Y en el caso de Madrid son la operación Charmartín, la del Madrid Arena, la de loscuatro rascacielos…Y, por lo que yo sé, ha sido un pelotazo espectacular. Una cosa innombrable. Con la aquiescencia de los grandes partidos, por cierto.

Es que con el fútbol no se atreve nadie. Como genera tantas pasiones y tanto interés es muy difícil enfrentarse, también es razonable, porque parece que te estás enfrentando a los colores de tu ciudad. Aquí en Izquierda Unida, la concejala es socia desde hace muchos años. Es que es así. Pero una cosa es eso y otra la legalidad. Estamos obligados.

 

P: A ver si nos saca de dudas en lo siguiente. En abril de 2007 se dijo que el Real Valladolid vendería la superficie comercial a la empresa finlandesa JHC para subsanar su deuda y ésta explotaría los beneficios. En mayo se dijo que los terrenos se cederían a la Fundación Real Valladolid para que no pudieran vender los derechos y correr con el dinero. En julio de 2008 que lo haría la Sociedad Anónima Deportiva Real Valladolid. En octubre de 2010 aparece la empresa Dolce Vita con intención de invertir 110 millones de euros pero seguimos sin saber quien explotará los beneficios. Esto es un lío ¿puede aclararnos quién explotaría los beneficios del Valladolid Arena?

R: Es que yo creo que han hecho más declaraciones públicas diciendo que esto iba a ser extraordinario para todo el mundo de las que luego han podido gestionar. Yo creo que siendo un proyecto de tanta envergadura deberían controlar lo que están diciendo desde el primer momento para que tenga cierta coherencia.

Pero efectivamente, no se sabe. Ni por qué razones venían, ni por qué razones se iban, ni cuál iba a ser la explotación que iban a hacer porque ya he comentado que el primer documento era una cosa alucinante… Nunca ha estado claro nada.

Lo único que estaba claro era que era muy importante instalar un centro comercial y luego ya veríamos. Y estará claro en los activos del Real Valladolid, contando con que esto se iba a aprobar. Yo creo que eso es lo único que está claro porque en lo demás nosotros somos incapaces de aclarar ese lío de declaraciones.

 

P: La comisión territorial denegó en 2009 la evaluación medioambiental. ¿Por qué la exigieron?

R: En primer lugar, la nueva normativa medioambiental exige que en actuaciones urbanísticas de envergadura se debe buscar la evaluación medioambiental. Incluso promoverlo aunque no lo exigiese la legislación. En este caso concreto la afección al tráfico es importantísima. Es algo que venía muy poco estudiado y avalado en los primeros estudios. Es más, luego, cuando se ha hecho el proyecto de urbanización, han seguido insistiendo en una movilidad rodada básicamente.

Es decir, la movilidad ciclista estaba olvidada. Ese siempre ha sido uno de los temas críticos. En Izquierda Unida siempre hemos visto que era muy problemático; concentrar todo en una zona que cuando estuviese Ikea en uso, un poco más allá Carrefour, el Miguel Delibes y colgando todo de la misma infraestructura, los problemas iban a ser espectaculares.

 

P: La Federación Vecinal critica que se haya incrementado la edificabilidad del suelo y no se haya hecho lo correspondiente, en base al Reglamento de Urbanismo, con las zonas verdes y dotaciones de la zona. ¿Qué hay de cierto en esta afirmación?

R: Claro, es que la propia sentencia lo comenta de una manera casi hasta con humor. Porque si es un Sistema General no tiene que ceder nada. Es como si a un parque le pides que ceda suelo para parque. Si un Sistema General es dotación pública de interés para toda la ciudad no le pidas que ceda nada pero claro, como se ponía una edificabilidad que era lucrativa y comercial entonces sí que tenía que ceder. En la propia sentencia hasta se ríen de la contradicción que se genera, claro.

 

P: ¿Qué relación tiene IU con la Federación Vecinal?

R: Pues una relación buena aunque orgánica ninguna. Hay dos federaciones. Con la Antonio Machado coincidimos con muchos de los planteamientos. En alguna ocasión presentamos alegaciones conjuntas. Por ejemplo, en el caso del aparcamiento que se promueve al lado de la Antigua estamos Ecologistas en Acción, Federación Vecinal Antonio Machado e Izquierda Unida.

 

P: El alcalde habló el pasado veintiséis de septiembre de “esperar al nuevo plan general que está en proceso” para sacar adelante el proyecto. ¿Cuáles son los cambios que incluiría este nuevo plan que supuestamente darían viabilidad al proyecto?

R: No lo sé. No es tan fácil. Los Sistemas Generales deberían mantenerse, entiendo que eso es una premisa de partida. Entonces, habría que ver de qué manera, en qué suelo y de qué forma… Que cualquier otra empresa, entidad, asociación, organismo pudiese acceder a ese suelo para poner en marcha algo parecido a lo que se ha visto aquí.

Es difícil. ¿eh? Porque yo estoy pensando en que se le diga a los Padres Menesianos, que tienen una labor social, que les van a dar una parcela para que pongan un centro comercial cuyos beneficios repercutan en su caja. Lo veo difícil, pero algo así podría ser.

Hace poco, en el último pleno se vio, un conjunto de asociaciones en la Rondilla que pedían un edificio que está en una antigua escuela que está vacía y en muy malas condiciones para poderlo rehabilitar y darle un uso social y el Ayuntamiento no se lo ha adjudicado. De manera que hay unas contradicciones sangrantes. Pero ya digo, debería ser algo en esa línea.

 

P: Después de la sentencia del TSJ, el Real Valladolid sólo tiene dos opciones para salvar el proyecto: presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo o esperar a la revisión del PGOU que tiene prevista el Ayuntamiento y que en la misma se de validez, de nuevo, al proyecto. Ambas opciones suponen que toda la operación se dilatará en el tiempo.

¿Considera que las partes implicadas han sido suficientemente cautas a la hora de marcar fechas concretas para el inicio de las obras teniendo en cuenta que esto podía ocurrir?

R: No han sido cautas, no. Además, en el primer momento cuando se planteó tenía unos plazos muy cortos y se iba a poner en marcha en seguida y luego se vio que la cosa iba para mucho más tiempo. Incluso cuando han tenido más posibilidades de moverlo lo han dejado… Creo recordar que ha habido periodos vacíos bastante largos en los que ni el Real Valladolid ni el Ayuntamiento movían…

 

P: Desde mediados de 2008 hasta mediados de 2010 no hubo avances…

R: Por eso digo que da más la impresión, o por lo menos existe una sospecha muy razonable, de que se trata de tener aprobado el proyecto para poder contabilizarlo como activo financiero que de construirlo realmente. Es algo de ese tipo o podría ser.

 

P: Con el cúmulo de incumplimientos legales, y su envergadura, de aprobarse el proyecto cabría la posibilidad de que los Tribunales de Justicia pudieran paralizar el proyecto más adelante, causando más perjuicios a todo el mundo, pudiendo incluso acudir a la vía penal.

¿Qué les diría a los promotores del proyecto teniendo en cuenta que han manifestado su intención de buscar soluciones para seguir adelante?

R: Yo creo que esas cosas, incluso aunque se llegase a construir, me parece que tienen una repercusión malísima para el conjunto de la ciudad y a la larga también para ellos. Hay muchos casos en estos momentos. Un ejemplo: en frente de Vallsur hay un gran edificio donde estaba Piensos CIA que incumplió la legislación, se forzaron las cosas y se construyó el doble de las viviendas que cabían allí legalmente, como luego puso de manifiesto una sentencia judicial.

En estos momentos los promotores están en mala situación, tienen que ejecutar esa sentencia. Nadie dice que haya que demoler las viviendas existentes pero los propietarios también tienen problemas para registrar adecuadamente esas viviendas por estar en una situación de ilegalidad. El Ayuntamiento tampoco sabe muy bien cómo resolver el tema. Si se hubiese hecho bien…

Ha habido unos años que hemos estado pasando por encima de la legislación sin necesidad. Cuando el máximo que se podía construir eran cien se intentaba construir ciento diez. Caramba, construye noventa y cinco, pero si ya tienes beneficios de sobra.

Este caso yo creo que es parecido. La situación del Real Valladolid no sé cuál es y no quiero entrar en ella pero plantear una propuesta de este tipo forzando tanto las cosas urbanísticamente al final es perjudicial siempre. Entonces por eso debería tratarse con algo más de cautela y tranquilidad.

 

P: Han pasado muchos años desde que se empezó a hablar por primera vez de este proyecto que ilusionó a la ciudad y que parecía la panacea para el Real Valladolid, e incluso para el resto de equipos de la ciudad. Tras una tramitación lentísima en algunos tramos, dudas en los inversores, una sentencia desfavorable del TSJ y con una crisis económica que obliga a revisar cada proyecto con lupa y lo dificulta todo… ¿No cree que los vallisoletanos han perdido la confianza y la ilusión en el proyecto Valladolid Arena?

R: Bueno, yo creo que los vallisoletanos estamos preocupados por muchas cosas. La sentencia del Valladolid Arena, lo comenté antes, ha llegado en un momento de mala situación económica, social, con muchos problemas de paro, problemas de distinto tipo, que yo creo que esto no es más que una gota en ese conjunto. No creo que haya supuesto un trauma importante para la población en general. Estamos preocupados en general.

 

P: ¿A pesar de ser un macroproyecto que lleve años anunciándose?

R: Claro, pero es que de eso tenemos mucho. Fíjate el soterramiento. Eso empezó en los años 80. Desde entonces se está hablando, ha habido muchísimas expectativas, muchas operaciones comerciales pensando que se iba a poner en marcha y fíjate como está. El Valladolid Arena, pues una cosa más. Otro fiasco urbanístico más.

 

P: ¿Tiene credibilidad León de la Riva después de tantas promesas incumplidas?

R: Yo creo que no pero lo cierto es que le siguen votando. Aunque debo decir que en las últimas elecciones municipales recibió menos votos que en las anteriores, ha sacado más concejales por los porcentajes, pero recibió menos votos. Yo creo que hay que ir perdiendo la credibilidad. Es más, con la situación en estos momentos yo creo que no puede presumir de buena gestión en absoluto. Lo seguirá haciendo, es más, es que está obligado, pero yo creo que no puede.

 

P: ¿Si el Valladolid Arena no sale adelante, que parece lo más probable, considera necesario que el resto de grupos municipales pidan perdón a la ciudadanía por promover un proyecto ilegal?

R: Pues… -se ríe-. Yo creo que esas cosas están bien. Lo de pedir perdón cuando te has equivocado de esta manera… Hombre, todos nos equivocamos todos los días, pero empecinado, jugando tan fuerte y que luego no salga…

Pero yo creo que sobre todo por una razón. A mí lo que me parece más duro y por lo que sí deberían pedir excusas es por la reacción que han tenido. Insisto, León de la Riva y Óscar Puente. Uno diciendo “si se hubiese construido ya estaba” y el otro diciendo “la culpa es del que presentó el recurso”, es que no se puede.

¿Pero qué quiere? ¿Amenazar de que no permite a nadie recursos cuando plantea algo? Es que no se puede plantear así. Me parece dramático para la convivencia en un Estado de Derecho. Esas reacciones las veo muy graves. Por lo otro no estaría mal pero ya estamos acostumbrados a que no se pida perdón por fiascos. Pero por esas reacciones yo lo veo muy grave. De verdad eh, ahora no estoy tratando de cargar las tintas.

Sobre Vicente Sánchez

Vicente Sánchez es redactor y cofundador de reporperiodistillas, portal de reciente creación nacido de la mente de varios estudiantes de periodismo de la Universidad de Valladolid.