El Real Valladolid se presenta en 2026 con la intención de mejorar los números y las sensaciones que se han visto en los seis meses de temporada, desde la llegada de Ignite al equipo y, sobre todo, en lo que se ha podido ver en LaLiga Hypermotion y en Copa del Rey. Un año complejo, pero con el margen de mejora necesario para cambiar. Como en la primera evaluación de un año de colegio o instituto, valoro a cada integrante de la enorme clase de este Pucela.
Con una decimosegunda plaza en liga y eliminados por un equipo de muy inferior categoría en el torneo copero, el equipo pucelano necesita mejorar en bloque para aliviar las tensiones surgidas por la lejanía entre ilusión y realidad. Jugador por jugador, hago balance de lo que me ha parecido la contribución y las necesidades de mejora, de haberlas, de cada futbolista presente en la primera mitad de la campaña del Pucela 25/26.
Guilherme Fernandes (Notable)
Sin duda, una de las claves para que el sangrado en esta primera vuelta no sea mayor. En varios partidos sus paradas han sido básicas para mejorar las prestaciones del equipo y proteger resultados. Un portero completísimo, con capacidad para sumar puntos. Pocos errores y muchos aciertos, lo que debería convencer al equipo blanquivioleta de tratar de ejecutar su compra definitiva. Un portero para mucho más que LaLiga Hypermotion y, hasta ahora, el fichaje más rentable de verano.

Álvaro Aceves (No evaluable)
Portero de la casa sin participación más allá del triste y aciago día de la Copa del Rey ante el Portugalete. Recibió dos tantos que acabaron por echar al Real Valladolid de la competición. Su rol no es sencillo, pues debe cuidar la posición a la sombra de un portero que no parece que vaya a cometer demasiados errores como Guilherme.
Pablo Tomeo (Suficiente)
Llegó con mucha fuerza, sumando incluso enteros amenazando en jugadas a balón parado, pero su influencia ha ido haciéndose cada vez menos notoria. Eso no significa que no sea importante, pues creo que su nivel es claramente el que propicia el equilibrio en zona defensiva, pero no se le ve tan cómodo ni tan seguro para poder brillar. Ha potenciado mucho la figura de David Torres y su influencia, ahí, sí se ha notado mucho. Elemento clave en salida de balón, debería crecer más en área contraria, pues tiene virtudes para ello.
David Torres (Notable)
Probablemente, la buena noticia más firme de la temporada, incluso por encima de Guilherme. Es el jugador más regular y más importante en la zona defensiva, aupado por la confianza y el feeling con Pablo Tomeo, pero mostrando todas las virtudes que tiene como central en perfil zurdo. Es un jugador con carencias que ha sabido esconder en este inicio de temporada. En unos meses donde a ningún componente del Real Valladolid se le puede juzgar como excelente, quizá es este canterano el que más cerca se ha quedado.

Javi Sánchez (Insuficiente)
Su notoria falta de compromiso ha lastrado la imagen que todo el mundo tiene de él en el ámbito futbolístico. Probablemente, en lo técnico, es el mejor central que tiene en plantilla el Real Valladolid, pero no está mostrando el carácter necesario para sumar como capitán ni el nivel para hacerlo como central de este equipo. Su vínculo con Valladolid parece totalmente acabado.
Mohamed Jaouab (No evaluable)
El central marroquí parecía una de las grandes apuestas defensivas del mercado, por ser una opción interesante en salida de balón y para morder en la presión. Un activo que no hemos podido ver más allá de los minutos coperos y en la breve confianza mostrada por Sisi en su primera oportunidad en el banquillo. Dejó sensaciones contradictorias, pero su escasa presencia anterior muestra que está fuera de ritmo competitivo. Debería estar en otro rol, mucho más importante.
Guille Bueno (Suficiente)
Ha tenido momentos de muchas dudas, pero su nivel creció tras el toque de atención que supuso su suplencia tras la explosión de Garri. Aunque es un jugador con capacidad para ser notorio, necesitó esa realidad para activarse y empezar a mostrar su verdadero nivel, aunque le queda un trecho para justificar que fuera la apuesta clave en banda izquierda. Un jugador con nivel para ser más efectivo y, sobre todo, aportar más en ataque.

Iván Garriel (Suficiente)
Su aporte en el poco tiempo que tuvo para demostrar su nivel no fue de suficiente, sino de mucho más, pero esa lesión rompió el ritmo que estaba mostrando. Está volviendo y seguro que lo hará con fuerza. Un jugador que puede y debe ser importante de enero a junio para aportar verticalidad y firmeza en esa banda izquierda.
Iván Alejo (Notable)
La entrega tiene premio. Y sin duda Iván Alejo ha demostrado que lo quiere dejar todo en el césped. Para bien y para mal, su carácter es parte de su juego y demuestra cada semana que tiene mucho para darle a este Valladolid. Ya se ha acostumbrado este equipo a que el perfil diestro respire mucho a través de la altura de juego del vallisoletano y su vínculo ofensivo desde una posición que interpreta por primera vez en Segunda División le da algo distinto al equipo pucelano. Debe dar más y puede regularse mejor en los esfuerzos y en las decisiones, pero se nota que quiere estar aquí.

Trilli (Insuficiente)
Llegó como el único lateral diestro de la plantilla en el mercado de verano y prometía como posible titular indiscutible antes de saber que Alejo era el favorito para un rol en el que no había jugado nunca. Lo preocupante de Trilli no son sus errores dentro del campo, pues no ha tenido tantos como para señalar su juego, sino haber perdido la voluntad de luchar por un puesto que, por experiencia debería ser suyo. En un escenario actual, cualquiera piensa que Alejo va a seguir siendo el elegido, pero se ha visto demasiado poco por parte de Trilli si de verdad quiere ser un jugador importante en este equipo.
Stanko Juric (Suficiente)
Más allá de los problemas que suele tener con el giro y con las funciones más allá de la relación asociativa en la base y la destrucción del ataque rival, Juric ha demostrado tener orgullo. Sus virtudes han salido a menudo dentro de este equipo y se nota cuando no está bien. Utilizarlo como pivote siempre es un desafío, pero depende mucho de cómo interpreten sus compañeros el juego y el ritmo que sus errores puedan ser peligrosos. Aunque necesita mayores virtudes para ser un titular indiscutible incluso en Segunda División, lo compensa con esa lucha constante que le hace ganarse el cariño de Zorilla.
Chuki (Notable)
Una de las buenas noticias de la 25/26 en forma de rendimiento, más sostenido que nunca en el equipo. Por contra, esa sensación de que puede durar poco con la camiseta del Real Valladolid. Chuki parece tener esa magia para activar jugadas que no van a ningún sitio y convertirlas en relevantes. Con esa capacidad para aportar en disparos desde fuera del área y sumar en acciones a balón parado, Chuki es clave en este equipo como puede no serlo en momentos en los que desaparece. Tiene calidad, pero parece que tiene fecha de caducidad.

Víctor Meseguer (Insuficiente)
Decir que se esperaba mucho más de Meseguer sería cierto si no hubiera jugado tanto tiempo en la base. Es un futbolista que ha perdido la capacidad para hacerse notorio en esa zona y su espacio de influencia ahora mismo parece mucho más cerca del área. Cuando se le ha acercado a campo rival, ha sido un futbolista más interesante que, incluso, ha llegado a ver portería. En su mano está mostrar que Almada se equivocaba con Tevenet, que seguro que quiere darle minutos en el caso de no incorporar a nadie en el centro del campo.
Mario Maroto (Suficiente)
Pocos minutos. Poquísimos. Pero ha cumplido en esos pocos minutos. Y no solo en sensaciones, que también, por tener esa capacidad para gestionar el fútbol como sólo él sabe, sino también a nivel goleador. Tanto es así que tiene los mismos goles que dos de los delanteros del Pucela (Jorge Delgado o Marcos André). Es un jugador más que interesante que, a pesar de que parece estar buscando una salida para estos meses, podría haber sido mucho más útil de lo que ha acabado siendo.
Julien Ponceau (Notable)
Se espera más, sí. No lo pongo en duda. Pero lo cierto es que gracias a él el equipo ha cambiado. Y es para bien. Aunque no vino para eso, como recordaba a menudo Almada en rueda de prensa, Ponceau ha demostrado poder ser un buen socio de Juric en la base para darle consistencia al juego interior del Real Valladolid. Con esa precisión y, también, picardía para amenazar zonas en ataque, el franco-angoleño tiene buena presencia en ese rol y parece haber ido creciendo como brújula creativa de este equipo, a menudo por encima de otros más dotados en ese aspecto y salvando la papeleta, incluso, a nivel defensivo.

Mathis Lachuer (Insuficiente)
Necesitamos más de Lachuer. Es un jugador que promete gran parte de lo que necesita este equipo y que la temporada pasada fue, sin duda, de lo mejor de un Mirandés revelación. Olvidar lo que fue sería un error, pero los últimos meses de 2025 han sido complejos para él. El retraso en el acuerdo con el Valladolid le ha supuesto una desventaja grave que deberá conciliar de aquí a final de campaña. Es el futbolista al que, sin duda, este Real Valladolid debería encomendarse para crecer en todos los sentidos. En su mano está.
Ibrahim Alani (Insuficiente)
El desafío de Alani partía de una máxima compleja. Que siguiera dando la impresión de ser un jugador tan capaz más allá de pretemporada dependía, en gran parte de sus minutos cuando Almada le diera bola. No fueron muchos, pero cometió errores graves y dejó por los suelos la sensación de que podría ser una de las piezas clave para rotar en el centro del campo del Pucela. Tiene edad y oportunidad para cambiar esa visión y darle razones al entrenador y a la grada para seguir creyendo en su nivel y en su techo.
Amath Ndiaye (Notable)
Jugador más que importante en el esquema que vuelve a perder pie por una lesión cruel. Con esos problemas físicos constantes, apenas ha podido vivir una temporada tranquila en un contexto favorable. La 25/26 lo estaba siendo y, de hecho, es uno de los máximos goleadores del equipo, siendo capaz además de mostrar que, desde la banda, es capaz de ser incisivo y sumar mucho para generar peligro. Aunque tiene errores sustanciales, es un futbolista capaz de sumar al equipo (con y sin números) incluso cuando peor se le ve en el campo. Ojalá se recupere pronto.

Stipe Biuk (Insuficiente)
Podría haber llegado al suficiente Stipe Biuk, pero su labor ha dejado mucho que desear en varios momentos. Si bien empezó como una de las claves creativas del Real Valladolid por banda, maridando bien con su compañero en banda e intercambiándose el rol a menudo con Amath, el croata ha perdido mucho fuelle para demostrar el talento que parece tener. Tiene pocos recursos con balón que se salgan del slalom en conducción y eso, a menudo, facilita demasiado el trabajo a las defensas rivales. Debe mejorar mucho.
Peter Federico (Notable)
Mucho más eficaz e importante de lo que ha marcado la imagen particular que se tiene sobre el futbolista. Es uno de los grandes causantes de que este Valladolid haya potenciado un poco su verticalidad y, además, consigue hacer goles. Tiene que mejorar mucho sus decisiones en zonas ofensivas y, sobre todo, mejorar su capacidad para sorprender al contrario y no ser tan evidente en sus movimientos, pero está haciendo todo lo que se esperaba cuando se le trajo.

Sergi Canós Tenés (Insuficiente)
Para las sensaciones que tuvimos a principio de campaña, cuando llegó el último día de mercado, la realidad es que Tenés no ha conseguido cumplir con las expectativas. Ojalá lo hubiera hecho, porque da la sensación de que tiene calidad para cambiar en algo la voluntad ofensiva del equipo. Eso sí, deberá corregir esa soberbia que se ha visto por momentos y esa inactividad en la presión que, en algunos partidos, no han gustado nada a la grada. Tiene talento, pero se necesita más que eso para ser líder en este Pucela.
Xavi Moreno (Insuficiente)
Se le pedía demasiado, quizá, a Xavi Moreno, en una temporada en la que han ido llegando perfiles que tapaban su crecimiento dentro del primer equipo. Si bien es cierto que es un jugador con virtudes contrastadas, ni siquiera ha sido capaz de hacerse fuerte en el filial en los partidos que ha jugado en cantera. Esa realidad deja dudas sobre su techo y el destino que puede tener en el club, que parece dispuesto (con flecos aún por cerrar) a dejarlo ir en este mercado de invierno.
Juanmi Latasa (Suficiente)
Ha dado todo lo que ha podido en el terreno del esfuerzo y del aporte táctico como referencia en ataque, haciendo más de pivote ofensivo que de matador en el área. Es precisamente en la finalización donde el notable se convierte en suficiente. A un delantero centro siempre se le van a pedir goles y Latasa es el que mejor podía elevar su capacidad esta temporada para tratar de mejorar sus datos. El escaso efecto goleador de sus jugadas es algo que lastra su imagen global como futbolista, pero sería muy injusto borrar todo su aporte defensivo y, sobre todo, colectivo en ataque.

Marcos André (Insuficiente)
No se le puede aprobar a un jugador que, partiendo como uno de los emblemas de juego en la pretemporada (logró ver portería con asiduidad), no logra hacerlo en temporada. Además, siendo mermadas algunas de las virtudes que, en otros tiempos le hicieron diferencial como goleador, hoy parece más que desdibujado en cualquier panorama táctico. Ofensivamente no invita a la esperanza y su trabajo ni siquiera oculta sus errores como delantero centro. Si bien el olfato sigue, su capacidad para hacer gala de acierto está lejos de las necesidades de este Real Valladolid.
Jorge Delgado (Suficiente)
Delantero surgido en la cantera que hizo números el año pasado y que, sin duda, tiene capacidad para mejorar. De hecho, si se lleva el suficiente es porque la realidad competitiva del Valladolid sí puede agradecerle la implicación como pieza cuando se la ha necesitado (hasta la lesión) y, sobre todo, un gol, bien más que preciado en este equipo. Necesita dar más y quizá su techo aún no está claro, pero tiene capacidad para convencer aún más.
Adrián Arnu (Insuficiente)
Aunque no ha tenido demasiadas oportunidades, la realidad es que el ir a más en sus últimos minutos como delantero en el primer equipo no parece suficiente. Un caso parecido al de Jorge Delgado, pero con algún matiz. Sigue siendo muy joven y su recorrido necesita paciencia, pero da la sensación de que, además de ese rodaje, necesita un chute de carácter. Tiene mimbres para haber destacado mucho más.
Mario Domínguez (No evaluable)
Ficha juvenil y apenas un par de ratos en el primer equipo. Es en realidad el retrato de la necesidad de un Valladolid que necesita gol y, en palabras de Almada, «escarbó» en la cantera para encontrar alguna solución a la falta de acierto. Promete, pero no está para el primer equipo (todavía).
