El Real Valladolid ha confirmado en los prolegómenos del encuentro frente al Real Racing Club el adiós de Javi Sánchez, su hasta ahora capitán. En un escueto comunicado, de apenas una línea y media, el club da carpetazo a una estancia del central en el estadio José Zorrilla de seis años y medio, toda vez que Javi Sánchez arribó a la entidad en el verano de 2019. Desde entonces, no llegó a acumular más que 124 entorchados oficiales, debido a las continuas lesiones que fue acumulando. No ha sido el caso de la presente temporada, en la que solo disputó un partido de LaLiga Hypermotion y otro en Copa del Rey.
Precisamente sus tres únicas actuaciones de esta campaña retratan el bajón experimentado por el central y el deterioro entre las partes, con un Javi Sánchez al que retrataron futbolistas amateur como los del Portugalete, que no disputó más que el tiempo añadido en el choque en Riazor contra el Deportivo de La Coruña y que dejó mucho que desear en los 45 minutos que tuvo frente al Granada, en un envite en Zorrilla en el que, además, fue pitado. No le salvó ni portar el brazalete de capitán; más bien al contrario: la afición mostró su malestar por que jugase, aunque fuera tan poco.

La solución deseada por todas las partes
Aunque se tratase de un futbolista con jerarquía en el vestuario, una defendida por Iván Alejo o por más voces de dentro cuando han tenido oportunidad, no la demostró tanto en el césped, sobre todo en un 2025 funesto en el que fue uno de los (muchos) responsables de lo sucedido sobre el verde. Como futbolista, dado que disputó más de 2.000 minutos durante la temporada 2024/25, pero también en esa calidad de capitán que era. Ciertamente, no fue el único culpable, ni era, en honor a la verdad, el único capitán, aunque sí dejó algunas imágenes poco edificantes, por ejemplo, cuando la afición se desplazaba en mitad del desastre.
Tanto es así que en verano se buscó una solución, una que no encontraron todas las partes. Primero, pudo irse al Hellas Verona, aunque no se concretó, ya fuera porque realmente no hubo oferta, como defendería entonces su entorno, o porque no pasó las pruebas médicas, como se indicó desde Italia (había terminado lesionado el curso pasado). Como desveló públicamente Almada, su exentrenador, se le buscó una salida incluso en mercados de fuera, una vez cerrado el de España, pero, a la postre, su pretensión de no abandonar la élite le llevó a rechazar cualquier propuesta.

Javi Sánchez y lo que pudo ser
Tuvo todo el sentido del mundo que Javi Sánchez fuera adquirido en su día por el Real Valladolid. Fue un talento destacado de ‘La Fábrica’, la cantera del Real Madrid, y aunque pronto sufriría los primeros problemas con las lesiones, luego recurrentes, en sus primeras actuaciones demostró que el potencial que se le adivinaba le podía convertir en un defensa de Primera División. Y lo era; lo fue. Siempre que estuvo a un buen nivel, físicamente y en lo futbolístico, dejó constancia de que efectivamente podía ser un activo importante del club. Uno que ha llegado a ser capitán y que ha estado más de un lustro en el Pucela.
Sin embargo, entre las lesiones y la inestabilidad, no ha llegado a ser centenario en LaLiga EA Sports, esa en la que quería seguir en verano, o en su defecto, en alguna otra primera categoría. Así puede suceder, puesto que El Norte de Castilla señala desde poco después de que se supiera que se marcha que el Arouca portugués puede ser su destino. De ser así, de tener ya a dónde ir, puede significar eso que su salida puede ser -como se deseaba, debido a su salario- más o menos ventajosa para un Real Valladolid al que su ficha (que firmó el club también sin que nadie le obligara) ahogaba.
