El Málaga CF se ha encomendado, de manera clara, a una cantera que no deja de darles buenas razones para creer. Desde la salida de varios perfiles que están compitiendo a muchas que parecen esperar su turno, Funes tiene grandes promesas en ciernes dentro de esta plantilla. Uno de ellos, David Larrubia, es una de las grandes bazas del equipo en la banda derecha del conjunto andaluz.
Con la ’10’ y con esa capacidad para ser un elemento clave en el rendimiento del equipo, su polivalencia parece ser uno de los grandes puntos fuertes a pesar de que en este Málaga prácticamente lo ha jugado todo como extremo diestro. Sin embargo, esa lectura del juego a través de los ojos de varios roles en el campo le confieren unas dotes que le vienen muy bien a este Málaga. Futbolista versátil y con capacidad para desequilibrar siempre en cada zona del campo en la que se hace fuerte, su capacidad representa una apuesta clara del Málaga por su perfil y su habilidad en ataque.
Así juega David Larrubia
Nacido en Málaga hace 23 años, en abril de 2002, David Larrubia ha logrado convencer en un conjunto malagueño donde sus jugadas son oro puro. De hecho, la realidad es que en parte de sus fintas, sus carreras y sus duelos ofensivos, vive gran parte de la capacidad de crear oportunidades de este equipo. Una realidad nada apacible sabiendo que es uno de los equipos que menos crea de la categoría, pero con la seguridad de que, si se ha confiar en alguien, es en Larrubia.

Sin duda, el extremo malagueño es uno de los jugadores con mejor regate de toda la Segunda División. Un extraordinario atacante que aúna esa cualidad como punto fuerte dentro de su catálogo de habilidades, con 18 regates realizados en lo que va de curso y con un porcentaje de acierto cercano al 50%. Unos datos extraordinarios para entender que ocupa un puesto clave entre los grandes jugadores desequilibrantes de la categoría en España.
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— LALIGA HYPERMOTION (@LaLiga2) July 14, 2025
A pesar de esa realidad en el uno contra uno, no es un jugador desprovisto de capacidad para asociarse y entender el juego en una perspectiva general. Con gran inventiva y creatividad en los metros finales, es un gran encargado del último o penúltimo pase antes de la finalización, siendo uno de los referentes del conjunto malagueño en cuanto a pases clave (van 13 esta temporada), creando opciones de gol (11 de las 26 creadas esta 25/26) y generando ese caos ofensivo cuando es necesario para que el equipo pueda dar un paso adelante.
Todo eso unido a una realidad bastante positiva en cuanto a la distribución, con un acierto en el pase que ronda el 80%, así como una buena efectividad en pases largos y centros al área, su papel como generador ofensivo no se centra solo en la banda, sino en los huecos que detecta y trata de aprovechar en cada partido, sea cual sea la zona en la que quiera apostar en cada momento. Con la aún insuficiente capacidad del Málaga para acercarse con asiduidad, el papel de Larrubia parece claro. Su importancia deriva directamente en la estabilidad del equipo a nivel ofensivo, siendo un baluarte clave en el que el Málaga se apoya.

Una realidad que parece que no va a cambiar con Funes, pero que sí puede entrar en sus planes para potenciar otras vías y aumentar el rango de ocasiones creadas para potenciar esa efectividad que, de momento, les mantiene a flote. Con un gol y una asistencia creadas en lo que va de temporada, Larrubia no ha conseguido sumar demasiados números, pero sí es un jugador convincente para darle opciones a sus compañeros y marcar el camino necesario para seguir a lejos del descenso.
