Los desfiles de Pingüinos atestan Valladolid

Publicado el 10 enero 2026 21:00h
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Pingüinos

Las frías temperaturas que soportaron los primeros ‘pingüinos’ que llegaron a mitad de semana a Valladolid contrastan con la mejor sensación con la que vivieron esta jornada de sábado. Una que en Pingüinos es sinónimo de día grande, y que ha vuelto a serlo en esta edición de 2026. Si en el desfile de banderas Valladolid volvía a rugir como en las mejores ocasiones, con miles de moteros y un buen puñado de miles más de curiosos que quisieron disfrutar de uno de los eventos que más atracción concitan en la ciudad en los doce meses del año, el Desfile de antorchas demostró haber sido también esperado.


En la jornada matinal Turismoto lo más que se permitía decir era que creían que esta edición ha sido más numerosa de lo esperado, dado que aunque el frío en invierno es un habitual en Valladolid, el solecillo que salió estos días animó a más gente a inscribirse y a formar parte de una numerosa comitiva, «una comitiva única», aseguraba el alcalde, Jesús Julio Carnero, que refrendó la creencia de que, a falta de cifras oficiales, seguramente los datos de participantes han vuelto a ser un éxito, o que al menos así estaba siendo la afluencia a la Acera de Recoletos, punto clave en el desfile de banderas de Pingüinos.

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La comitiva de la Policía Municipal, encabezando el desfile de banderas de Pingüinos | Foto: Ayuntamiento de Valladolid

Homenaje a los ‘pingüinos’ fallecidos

En medio de ese gran ambiente, por la mañana, se homenajeó a la Policía Municipal de Valladolid por su doscientos aniversario, una cifra redonda conmemorada en «uno de los eventos centrales y multitudinarios», como definiría ese primer desfile Carnero. Toda esa algarabía se tornaría en sentimiento con el desfile de antorchas de la noche, con el que los moteros rinden homenaje a todos sus compañeros fallecidos en carretera. A todos esos ‘pingüinos’, calco en alto, se les homenajeó con un sentido minuto de silencio en el paseo central de Campo Grande.


Y de nuevo, como a mediodía, Valladolid salió a la calle no solo en moto, sino también a pie o en otros vehículos como los autobuses de AUVASA, cuyas lanzaderas cada quince minutos hacia Pingüinos Arena funcionaron a pleno rendimiento toda la jornada. Y es que es Valladolid una ciudad que, irónicamente, por cuan cortas son las extremidades de los pingüinos, que abraza no a este animal, ya que por frío que haga de momento no se les ve pasear por la calle Santiago o próximos a las Angustias, sino a los más de 40.000 moteros que, un año más, han convertido este evento en un éxito.

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Jesús Domínguez

Crecí en la Galicia del 'SuperDepor' y del 'EuroCelta'. En Los Anexos me enamoré del fútbol de cantera. Pasé por El Norte de Castilla, Diario AS y Cadena SER antes de volver a dirigir Blanquivioletas.

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