El Real Valladolid Promesas comenzó el año con una contundente derrota ante el Deportivo Fabril en Los Anexos. El filial blanquivioleta sufrió una goleada y apenas compareció ante el líder del Grupo I de Segunda RFEF. No obstante, en los primeros diez minutos de partido el conjunto local logró hacerse con la pelota, tener algún que otro acercamiento y minimizó a su contrincante, hasta que llegó el primer gol del Fabril.
«Es verdad que el equipo no entró mal. Hemos tenido alguna opción ahí antes de su primer gol y es verdad que nos lastra mucho. A partir de ahí al equipo le ha costado arrancar. Algunos hemos tenido alguna fase de poder tener un poco más de bola, que es lo que pretendíamos, pero luego otro error más nos cuesta el segundo gol y el equipo vuelve a caer a la lona«, analiza Javi Baraja.
Con el 0-2, el Promesas tuvo la oportunidad de recortar distancias desde los once metros, con una pena máxima que Carvajal erró. «Cuando parece que te puedes recuperar con con ese penalti volvemos a fallar el cuarto penalti consecutivo. Te toca levantarte y en el descanso intentamos mover piezas, mover un poco también sensaciones que los chicos generen un poco más de de ganas», añade el entrenador.
Con todo, no dio tiempo a que esos cambios surtieran efecto. El tercer tanto del Deportivo Fabril llegó nada más reanudarse el partido. Fue a través de un disparo imparable de Estévez que se coló en la escuadra de la portería de Álvaro de Pablo. «Salimos del descanso y encajamos el 0-3 prácticamente para cerrar el partido y luego ya hemos estado muy expuestos y sin sin ninguna opción de de poder ir hacia adelante hasta los últimos 20 minutos. Dentro de lo malo hemos generado la posibilidad de avanzar, aunque es verdad que ellos han levantado el pie y nos ha permitido acabar en su campo, pero bueno, es un resultado jodido para para todos», lamenta Baraja.
Sin duda, es un mazazo anímico el que ha recibido el Promesas, y así lo confirma Javi Baraja. «Primero para para los chicos, porque hoy venían con con la ilusión de poder demostrarse a sí mismo que que éramos capaces de competir contra el líder y, bueno, pues no, no ha sido así. No nos ha dado para igualar. Es verdad que que en algunas circunstancias quizá el hecho de querer igualarles con bola, como era el primer planteamiento, nos ha costado mucho y ahí el equipo se ha sentido un poco inseguro. Y así hemos tenido la sensación de que había una diferencia grande con respecto a esa capacidad para gestionar el balón», evalúa el míster.

Javi Baraja incide en el aspecto mental
Acabó así la primera vuelta con un mal sabor de boca y la sensación de que aquellos errores que se han ido repitiendo están lejos de corregirse, por más que en algunos momentos el equipo muestre su nivel futbolístico. Baraja achaca más esta situación a lo mental. «Es complicado para unos chavales gestionarlo. Pero bueno, también tienen que gestionar lo que cada uno hace. Trabajamos para hacer cosas que luego no conseguimos y creo que eso les va a hacer madurar. Pero claro, evidentemente estamos en la necesidad de mejorar como equipo para que esa maduración sea completa cuanto antes, porque la situación en la que estamos necesitamos que el equipo despierte y no lo estamos encontrando», asegura.
«Ellos mismos trabajan para para mejorar la a nivel individual y está mi labor para primero para levantarlos a ellos anímicamente y después para seguir trabajando futbolísticamente, para que se encuentren mucho mejor. Esa es la labor del técnico y yo lo asumo como tal con la experiencia que llevo en el trabajo con con el filial. Creo que es es el camino y ahora es difícil y todo lo vemos negro, pero la evidencia es que que este equipo tiene para dar mucho más y cuando nos encontremos pues vamos a ir hacia arriba», añade.
FINAL 🔚 Derrota del #RVPromesas frente al @DeporCanteira pic.twitter.com/Up5C4kQX4C
— Cantera Real Valladolid (@RVcantera) January 4, 2026
