Es fácil pensar que ya ninguna historia en el fútbol puede llegar a sorprender después de todo lo visto hasta ahora, pero siempre hay alguna que consigue llamar la atención de manera clara. Es el caso de Job Ochieng, que llegó a la Real Sociedad tras un vídeo de highlights y que en este tiempo en las categorías inferiores ha logrado convertirse en una de las piezas clave del equipo de Ansotegi en Segunda División.
Un futbolista que está dando rendimiento y números en una Real Sociedad B que está bebiendo del talento atacante de sus figuras referenciales en la vertiente ofensiva. Ochieng es uno de los que, junto a Gorka Carreras y Lander Astiazaran, están dominando la capacidad anotadora del próximo rival del Real Valladolid. A pesar de todo, el trazo de vida de Job Ochieng supera todas las expectativas y, sin duda, abre camino en una Real Sociedad B necesitada de su verticalidad, regate y don de la oportunidad.

Ochieng en la idea de Ansotegi
Su fútbol, vertical y de calidad, ya está siendo referencia en una Real Sociedad B al que le está viniendo muy bien proyectar a un jugador como el keniata, de 22 años y en la Real Sociedad desde 2022, por una banda izquierda que complementa a la perfección esa intención de Ansotegi de buscar siempre un esquema de 1-4-3-3 o de 1-4-2-3-1 convertible, para tener amenazas continuas en la presión y en profundidad. Haciendo pareja con Astiazaran, comúnmente atacando en la otra banda, los perfiles ofensivos en los laterales de esta Real Sociedad B son claramente referencia para el filial donostiarra.
Tan importante es el keniata que forma un trío interesante junto a Carrera y Astiazaran como los jugadores que más convierten en el equipo. En el caso del atacante keniata, son ya dos goles y dos asistencias en apenas 548 minutos jugados, contribuyendo a esos cuatro tantos que componen gran parte de la potencia de fuego del Sanse. Ese vértigo en su juego, esa lectura de la intención, de la profundidad y del uno contra uno, le valen a Ansotegi para sumar peligro a un equipo que, más allá de querer mejorar su estabilidad (lleva casi tantos goles en contra como a favor), quiere morder arriba.
Un vídeo de highlights y una colecta
Tal y como prometía, el camino de Job Ochieng no fue sencillo, pero sí muy particular. Para firmar por la Real Sociedad, apenas necesitó mostrar un vídeo de jugadas y regates a los responsables de cantera del equipo donostiarra. De hecho, fue Mikel Aramaio el que lo comenzó todo, tal y como se relata en un texto de Unai Valverde en Mundo Deportivo.
Nacido en 2003, Job Nguono Ochieng estaba, en 2022, jugando en el Maspalomas, un conjunto canario que pudo encontrar en el keniata un talento poco común. Su entrenador quiso convencer a Aramaio y le bastó con un vídeo a través de WhatsApp para convencerse de que en Canarias había un talento interesante. Fue así como, movido por su instinto, trató de convencer a la Real Sociedad, que con solo ver el vídeo de mejores jugadas quiso conocer al chaval y le aceptó para hacer unas pruebas en Zubieta, que el keniata pasó sin problemas.

Y si la llegada a la Real Sociedad fue llamativa, no lo fue menos el camino del jugador keniata para llegar a jugar en Europa. Según se sabe, Ochieng jugaba entonces en el Express, club local donde empezó a dar sus primeros pasos como futbolista y brillar como jugador. Pero su voluntad era ir a Europa y tratar de hacerse un hueco en el fútbol de élite, algo muy complicado sin tener ni idea de castellano y sin un escenario en el fútbol keniata que le permitiera catapultar su talento.
Con la esperanza de dar sus primeros pasos, encontró una escuela de fútbol en Canarias que le serviría como primer paso para ese sueño, aunque los gastos de estancia y manutención superaban ampliamente las posibilidades de su familia, que entregados al sueño de Ochieng y confiando en su habilidad, hizo una colecta con amigos y vecinos del barrio para poder aterrizar en España y probar suerte. Solo cinco años después, Ochieng brilla en LaLiga Hypermotion a las órdenes de Jon Ansotegi.











