La victoria del Real Valladolid Promesas en Astorga ha sonado a resoplido en Los Anexos. El triunfo en el cierre de la primera vuelta no distrae, no obstante, de la necesidad y de la intención que hay de reforzar la plantilla durante este mercado invernal. Empezando por un portero, nueva prioridad después de la lesión de larga duración de Hugo Wauthier. El meta gallego fue operado la semana pasada del menisco y su baja está estimada para tres meses, plazo suficiente como para valorar incorporar a otro cancerbero con el que completar los trabajos diarios.
Aunque Wauthier no había debutado en competición liguera, su presencia era igualmente importante en el reparto de guardametas de la cantera, teniendo en cuenta que Álvaro de Pablo, indiscutible hasta la fecha, es el tercero del primer equipo, con el que entrena y con el que acudiría en convocatoria en caso de incidencia en el conjunto de Luis García Tevenet (como, sin ir más lejos, habría sido la expulsión, a la postre retirada mediante VAR, de Guilherme Fernandes en Leganés). La ausencia del portero de origen belga en Astorga la cubrió el juvenil Dani Tejero, pero la intención es que recale otro en el Promesas.
Así, con la potencial llegada de un nuevo ocupante para la posición, se mantendría el equilibrio también en juveniles, donde el propio Tejero y Hugo Calvo se reparten las apariciones en el conjunto de División de Honor y el internacional Jorge Dueñas (cadete) y Héctor lo hacen en el Juvenil B. Es esta, por lo tanto, una nueva inquietud dentro de un mercado de enero en el que ya estaba previsto hacer varios fichajes, después de la salida de Xavi Moreno y, entre otras razones, debido a otras lesiones que se prevén de larga duración: la de Galde y la de Platero.

Un mercado vigilante con el Promesas
Y es que la goleada cosechada por el Promesas el pasado fin de semana no aparta de la mirada de las intenciones que existían, y que pasaría por tratar de firmar un par de piezas de rendimiento inmediato que puedan ayudar a conseguir el objetivo clasificatorio de la permanencia. No en vano, aunque Víctor Orta defendiera el proyecto formativo del club, en el que el Real Valladolid sigue creyendo, esto no es óbice para que se quiera buscar reforzar el plantel en aquellas posiciones en las que actualmente existen más deficiencias y que estos jugadores permitan elevar el nivel competitivo de la primera vuelta.
Aunque esa es la idea, dotar de más recursos a Javi Baraja, en quien la confianza es inquebrantable, el Real Valladolid se encuentra en estos momentos en fase de análisis de perfiles que puedan ajustarse a esos parámetros y que, sin perjuicio de que en el mercado se puedan encontrar otros futbolistas complementarios, entren dentro de los valores económicos que maneja el club, se desenvuelvan en esas posiciones en las que ahora mismo se considera que hay un déficit y puedan ofrecerle una alternativa de rendimiento alto en el corto plazo al entrenador.
Cabe recordar que existe la posibilidad de que el primer equipo se refuerce también a través del uso de licencias del Promesas, algo que no va en deterioro de estas intenciones, dado que, además, está previsto que salga algún futbolista de los que menos cuentan en la actualidad para Baraja. Con todo, se prevé que los movimientos puedan estudiarse hasta las últimas fechas del mercado, que, de esta manera, se prevé intenso en las oficinas de Zorrilla, a tenor de las necesidades que existen también para con el conjunto dirigido por Luis García Tevenet.







