Mirando las estadísticas de un equipo como el Málaga CF, se entiende que a LaLiga Hypermotion se la conozca como ‘hipertensiones’. La verdad es que hay un guion bastante destacado de sorprendentes situaciones que desembocan, a menudo, en equipos que fallan más de lo debido, encuentran un goleador inesperado o pierden la racha de golpe que los había situado arriba. Es el caso de Rafa Rodríguez.
El Málaga no es uno de los que aspiraban a tener esa magia, pero sí han perdido cierta capacidad para ser peligrosos. En parte, esa realidad es contra la que luchan jugadores como Rafa Rodríguez. Salido de la cantera y con solo 22 años, este sevillano adoptado por el Atlético Malagueño en 2017 tras pasar por el Betis y el Motril, equipos donde ya mostró su calidad siendo muy joven, en categorías exigentes como la Tercera Federación.

El atacante sevillano tiene cierta capacidad para hacerse notorio de cara a portería y es una de las sorpresas de esta campaña, donde en apenas 630 minutos jugados en las primeras 15 jornadas de Segunda División, ya ha logrado contribuir en seis tantos de su equipo, en cinco como goleador y en uno a mayores como asistente. Una realidad que le ha dado al Málaga oxígeno para no descolgarse demasiado, pues si en algo está fallando el equipo malagueño es en crear situaciones que puedan ser rematadas en el arco rival.
Rafa Rodríguez como baluarte goleador
Sin ser delantero centro, Rafa Rodríguez tiene ese don para asomarse con peligro y lograr su objetivo ante el portero. Ya en la 24/25, en el Atlético Malagueño, dejó la sensación de que podía ser útil en ese aspecto goleador, tras conseguir ocho goles y una asistencia en 26 partidos, jugando en un rol muy parecido al que está desempeñando actualmente en el primer equipo, donde la pasada campaña ya anotó dos goles en esa misma función.

Acompañando a Chupe en la zona de ataque, su capacidad para hacerse notorio con movilidad y buena llegada en segunda línea le da ese arte para acertar ante el portero que, de momento, ha logrado situarlo como mejor anotador del equipo. Una realidad que no le es ajena para él, pero que sorprende por su juventud y teórica competencia. El Málaga tiene varios buenos ejemplos de delanteros centro en el equipo, pero es Rafa el que mejor ha sabido acertar en el momento preciso. Y eso es algo que el Málaga ha hecho muy bien esta campaña, generando poco pero ajustando bien la puntería.
El clavo ardiendo
No es menos cierto que el Málaga se ha agarrado a los goles de este mediapunta por su consistencia a la hora de encontrar la vía del gol en un Málaga surtido de delanteros pero que no consigue crear todo lo que necesitaría para poder ser un equipo dominante en la categoría. Con 19 goles marcados, la realidad de este Málaga está en las antípodas de un Valladolid que, siendo uno de los que más crean, también es uno de los que más fallan.

En esa realidad, nos encontramos con un equipo andaluz que sabe aprovechar muy bien sus ocasiones, generando un total de 19 tantos en esta temporada 25/26 con apenas un baremo de 26 ocasiones creadas en lo que va de año. Una realidad que sorprende por la consistencia de sus anotadores pero que marca la dificultad (unida a los goles en contra) de mantener una cadencia adecuada en zonas ofensivas. El Málaga necesita más impacto creativo, pero de momento está en esa tierra de nadie que da tranquilidad y desasosiego a partes iguales, por no estar en el descenso pero tan cerca del abismo (solo dos puntos) que llega a infundir pavor.
