Independientemente de que las inclemencias del tiempo puedan alterar su llegada, ya vienen los Reyes Magos. Caminito de Belén, pero también de Valladolid, que vivirá su cabalgata habitual este lunes a partir de las 18:30 horas. Antes de que los niños puedan ver de cerca a Sus Majestades de Oriente, el Real Valladolid se adelantó a los regalos que traerán con una jornada familiar como la vivida en el entrenamiento matutino del equipo que dirige Luis García Tevenet, a puerta abierta y al que asistieron varios cientos de aficionados, mayores y pequeños.
Aunque el mercurio no ayudaba -no lo ha hecho en todo el fin de semana- era mucha la expectación generada desde antes de la hora fijada para el inicio de la sesión (11:00 horas). Pepe Zorrillo ejerció de anfitrión en una mañana festiva, en la que hubo anécdotas de todo tipo, como ese niño que al ver a Arnu gritaba «¡Arnuncio!» reclamando al canterano que se acercara a él. El palentino, que puede ser uno de los nombres del mercado de enero, sonreía al ver a tantos niños y al pasar junto a la mascota oficial del Real Valladolid, que animó el cotarro antes de la salida del equipo.

Entrenamiento del Real Valladolid con bajas
Inicialmente, Alani y los suplentes contra el Real Racing Club -el primer partido con Tevenet al cargo- fueron los únicos que salieron. Junto a ellos, canteranos como Hugo San, flamante debutante en LaLiga Hypermotion, Aranda, Koke o Mario Domínguez, participantes los tres en la dura derrota del Real Valladolid Promesas ante el Deportivo Fabril, o Arco, que no lo disputó. También lo harían los lesionados Marcos André o Amath, este, con muletas y todo. Se trataba, en el fondo, de estar junto a todos esos niños que abrieron boca, a pesar del frío, con sus jugadores favoritos.
No en vano, el propio Amath no se puede ejercitar aún, como no lo hizo Guille Bueno, lesionado de gravedad y para lo que resta de temporada mientras que estuvieron apartados de la dinámica del plantel Garri, Chuki, Jorge Delgado o el mencionado Marcos André. Hecha con ellos también la foto de familia, el balón echó a rodar para empezar a preparar la visita del domingo al Leganés en Butarque. Completada la sesión, el Real Valladolid tuvo el detalle de regalar pucelanismo a los más peques, en forma de bufandas, llaveros o pulseras, con los que a buen seguro recibirán a los Reyes Magos esta tarde-noche.
