El siguiente en caer en el mercado de invierno del Real Valladolid será el extremo y el elegido ha sido Lucas Sanseviero. Tal y como había adelantado Carve Deportiva en Uruguay, a través de Pablo Borgogno, y ha podido confirmar Blanquivioletas, el fichaje del extremo charrúa está cerrado y es cuestión de tiempo que sea presentado por el club y que pueda ponerse a las órdenes de Luis García Tevenet. Un jugador que debería potenciar el ataque pucelano y cubrir la baja de Amath tras su lesión de larga duración.
El jugador uruguayo, que al parecer podría llegar con un contrato de tres años al Pucela, se trata de un atacante que debería ser considerado un refuerzo y no un argumento principal, no solo por su calidad (limitada a la hora de tomar decisiones), sino por el salto cualitativo que puede suponer llegar al marco competitivo de ritmo, despliegue táctico y rivales del fútbol europeo. Ha llegado a jugar como delantero centro y como enganche, además de ser extremo en ambos perfiles y en sistemas distintos, con más y menos exigencia defensiva.

Con un bagaje de 2540 minutos jugados en su última temporada en la Apertura de la AUF Uruguaya en 2025, fue capaz de jugar 28 partidos, marcar 6 goles y repartir tres asistencias. Un futbolista que, en el desempeño general dentro de Danubio, llegó a ocupar varias posiciones, especialmente como atacante diestro en banda izquierda en un 1-4-4-2, que es donde más se ha desempeñado en los últimos tiempos. Un registro que encaja en la búsqueda y que puede servir para añadir color a las opciones de Tevenet para los relevos de Peter, Biuk y Tenés para lo que queda de campeonato.
Sanseviero: un extremo intenso para hacer plantilla
Nacido en San Ramón en el año 2000 y con 25 años cumplidos, Lucas Martín Sanseviero es un extremo diestro con habilidad para jugar en ambas bandas y con gran capacidad de desborde. Un típico atacante de banda del fútbol sudamericano con una velocidad y potencia física notables y con consistencia en cuanto a mentalidad y presión defensiva. Jugador de conducción y regate más que de pase, le falta creatividad para generar jugadas precisas en zonas de definición y necesita mejorar mucho su aplicación de cara a portería. Un elemento interesante para el modelo ofensivo blanquivioleta más como pieza para completar que como argumento.
A la espera de ver cómo puede ser el salto cualitativo entre Uruguay y España, Sanseviero es canterano de Nacional y tiene experiencia previa en competiciones dentro de la Primera y Segunda División en el país charría, además de haber participado en la Copa Sudamericana. Comenzó su carrera en clubes menores de Montevideo hasta el salto a la cantera de Nacional, donde fue potenciado como uno de sus mejores Sub-20 hasta la cesión que lo llevó a Central Español en 2022. Todo hasta que en 2024 acabara su vínculo con el Decano y pasara a firmar por el Uruguay FC, con quien apenas estuvo unos meses en Segunda División antes de firmar con Danubio, donde ha estado las últimas dos temporadas.

Sin ser un futbolista con una proyección internacional muy marcada, su base y estilo de juego y su intensidad como futbolista puede darle un encaje interesante para la clase de extremos que busca el equipo blanquivioleta y, sobre todo, el comportamiento defensivo que se le puede pedir en el once de Tevenet. A pesar de que el salto es grande para un jugador que nunca ha salido de Uruguay, se trata de un futbolista con capacidad de llegada y con ese ida y vuelta que puede encajarle al técnico a pesar de sus carencias en cuando a toma de decisiones y su poca efectividad de cara a portería, siendo un futbolista más propositivo que definitivo.
¿Deberes hechos?
La búsqueda parece que ha acabado y la realidad es que, de momento, se cumplen tres de las posiciones clave que siempre ha remarcado el club como prioritarias. Tras la llegada de Erlien, Ramón Martínez y a la espera de Lucas Sanseviero, el club ya ha acometido algunos movimientos que, como poco, pretenden garantizar una plantilla con un número de efectivos y de registros que pueda tener utilidad para Tevenet.
Algo que dejaría la duda de una posible incorporación en el lateral zurdo, necesaria cuanto menos más allá del buen papel de Hugo San y de la recuperación de Iván Garriel, que completaría la nómina esencial que se comentaba desde finales de diciembre, aunque con algunas dudas abiertas aún en cuanto a necesidades, especialmente atendiendo a la figura de referencia en ataque (quizá menos notable Erlien en ese rol) y el mediocampo, a la espera de ver si cristaliza el papel de Maroto en el equipo o la explosión de Lachuer.







