El quilombo del Atlético Tordesillas es de los que traspasan fronteras, pero de verdad. El conjunto rojiblanco está completando una grandísima temporada, en la que ostenta el liderato del Grupo VIII de Tercera Federación gracias a una racha de imbatibilidad que alcanza ya las doce jornadas sin perder; desde que lo hiciera a finales de septiembre contra el Palencia Cristo Atlético en casa. No obstante, no es esta dinámica lo que le ha hecho ser conocido en el exterior, sino una de esas historias que uno definiría como random y por las que solo alguien que no entiende la pasión que genera el fútbol hablaría incluso de frikismo.
Todo comienza gracias a la inquietud de Nacho, un aficionado argentino que colecciona camisetas y que, navegando por la Red y buscando ampliar esa colección, llegó a una prenda única: la tercera equipación del Atlético Tordesillas de la temporada 2019/20. Lo curioso de aquella prenda no fue que un club humilde como el rojiblanco tuviera una tercera camiseta. No. Lo curioso de esta era su peculiar diseño, uno de esos que topan los tops de las prendas raras cada vez que a un club le da por sacar una así -o, directamente, una fea-: estaba lleno de polvorones.
Marcos Pérez, vicepresidente del Torde, definió entonces aquella remera como «transgresora y novedosa», y vaya si lo era. Pero era también una muestra de orgullo y pertenencia, no solo porque con esa camiseta estaban honrando a Dulces El Toro, marca de la premiada y afamada Pastelería Galicia, en su calidad de patrocinadores del club, sino porque llevarían pegada a la piel una prenda muy de Tordesillas, muy de la casa. Una que vistieron de manera ocasional en los campos de Castilla y León y cuya huella digital ha hecho que el hoy equipo dirigido por Álex Izquierdo sea conocido siquiera por esa comunidad de locos por el coleccionismo del canal de YouTube Hablemos de Casacas.
👕 Hoy presentamos en las modernas instalaciones de @DulcesElToro la 3ª equipación @KappaSport_ES del @AtcoTordesillas Transgresora y novedosa, será un orgullo para nosotros llevar por los campos de CyL un producto tan nuestro como lo son los ricos polvorones de @PasteGalicia 🤤 pic.twitter.com/odfvHJLFMg
— Marcos (@marcosprzcampos) November 30, 2019
Cómo la camiseta del Tordesillas llegó hasta Argentina
Es en ese canal donde Nacho contó hace un par de semanas cómo llegó a sus manos la camiseta del Atlético Tordesillas, una historia que había pasado desapercibida hasta que los algoritmos de las redes sociales han comenzado a mostrarla en Valladolid y sus alrededores. «Si te cuento cómo logré esto… Llegué a mandarme emails con el vicepresidente de la institución. Imaginate, no tienen tienda online», empieza explicando un coleccionista ávido de historias, puesto que durante el programa que protagonizó, mientras hablaba de esa camiseta, habló sucintamente del Tratado de Tordesillas como una de las razones por las que se interesó por la casaca.
«Tiene todo el sponsor de Dulces El Toro. Me gustó y terminé hablando por mail con el vicepresidente. Macanudísimo. Encontré un gran amigo que me hizo la transferencia y me la enviaron. Espectacular», desvela un apasionado del fútbol y del coleccionismo, que las colecciona, según explica, bajo tres premisas: basándose en su «enfermedad» por el balompié, en su gusto por la moda y en la cultura y en la historia que pueden llegar a encerrar algunas de las camisetas, tal y como es el caso de esta.
«Tengo un museo medio revuelto y me gusta disfrutarlo», confiesa a lo largo del programa, reconociendo que usa las prendas que se compra, de tal manera que, por extraño que suene, hay un argentino vistiendo una camiseta con polvorones y luciendo el escudo del Atlético Tordesillas en el pecho. Con orgullo, aunque nunca haya visitado Las Salinas. Cosas del fútbol…
Ver esta publicación en Instagram













