A pocas horas de que Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente, pasen por las casas de millones de niños, en el Real Valladolid se espera que, a lo largo de enero, sus «regalos» puedan llegar también a todos los que sean aficionados del equipo. Sabiendo desde casi la pasado ventana de mercado que el equipo blanquivioleta iba a tener la necesidad de mejorar la plantilla en invierno, la ventana de enero ha de servir para que muchas de las ideas que están en el aire sobre el rendimiento del equipo se puedan asentar en el césped, mejorando lo actual y puliendo lo que no funciona.
Con Tevenet al mando, además, es lógico que su idea necesite de piezas que, hasta su llegada, quizá no se contemplaban, aunque el margen de gasto y de espacio en la plantilla pueda generar dudas sobre en cuántos y por cuánto podrán moverse Orta y su equipo. Con la salida de Javi Sánchez, esperada pero sorprendente, la lesión de Guille Bueno y la necesidad de potenciar algunas zonas del campo, la carta a los Reyes Magos que puede salir desde el José Zorrilla se antoja más larga de lo esperado.
La posible urgencia del lateral zurdo
Nadie podía imaginar un golpe tan duro. Lo de Guille Bueno, que deberá estar apartado durante toda la temporada tras su lesión de rodilla en el José Zorrilla el pasado sábado, es un golpe brutal a la moral del equipo y una piedra más en el camino de la dirección deportiva. Si bien es cierto que la vuelta de Iván Garriel está cerca y que Hugo San hizo un buen papel en su primera cita liguera, es urgente que se refuerce esa posición.

La lesión de larga duración de Bueno capacita al Valladolid con un espacio para poder fichar, pero habrá que encontrar una pieza de rendimiento inmediato que no genere mucho desbalance y que, además, encaje en la idea y en la necesidad. Un movimiento para nada sencillo en un mercado tan particular como el de invierno.
Un centrocampista creativo o de base
Parece vital para Tevenet que la estructura, de momento en 1-4-1-4-1 o 1-4-3-3, necesita un pivote fiable para destruir pero, sobre todo, para construir. A todos nos gustó la labor de Maroto el otro día y es un perfil fiable para tener más continuidad dentro del equipo, pero la realidad actual del equipo demanda, quizá, más opciones de un jugador que acaba de surgir de la cantera.

Sabiendo que Juric te da un perfil interesante e intenso en esa parcela defensiva, sus virtudes con balón dejan serias dudas, por lo que quizá es necesario un perfil más asociativo que pueda vivir en el puesto de mediocentro para no tener que depender de una reconversión o de un salto al vacío en un rol que si de normal tiene una importancia capital, con la intención de vivir en transición como parece el plan, puede ser vital para ordenar el juego cuando sea necesario y aglutinar el peso de los interiores en ese primer escalón con balón.
La batalla entre extremo y central
Una batalla se estará librando entre la opción de mirar el mercado por un central o por un extremo. Si bien es cierto que el movimiento por un lateral podría cerrarse idealmente con un jugador que pueda ser, además, perfil versátil para jugar como central o lateral zurdo, la realidad es que es razonable tener esa duda, así como con la del extremo, en la que acaba de llegar Vegard Erlien, un perfil que podría ocupar también el puesto de extremo zurdo.

Con la salida de Javi Sánchez, sin embargo, el Valladolid cuenta con tres piezas de primer orden en el equipo para el puesto: David Torres, Pablo Tomeo y Mohamed Jaouab. Además, contaría José Luis Aranda, quien desde la semana pasada ha vuelto a la dinámica del filial. Una nómina corta para los objetivos en mente, que con cualquier lesión o sanción puede quedarse temblando, como es el caso de la jornada 21, donde el Valladolid viajará a Leganés sin Pablo Tomeo, expulsado ante el Racing.
A la vez, parece necesario un futbolista vertical, profundo, que aporte opciones en ambos perfiles, para jugar como extremo en el Pucela. Un viejo deseo derivado de la necesidad y, sobre todo, tras la lesión de Amath. Aunque Erlien haya jugado escorado, como extremo por izquierda, es un perfil que no te da esa profundidad al espacio, siendo más un jugador de balón al pie. Es por eso que, en dos posiciones citadas como la de central y la de extremo, se da una batalla por saber qué hace más falta en un mercado que, a priori, no podrá quedarse con todo.
En ataque puede hacer falta un último puntal
A la espera de nuevas noticias sobre esa posible carta a los Reyes Magos, parece que el Real Valladolid sí tiene un objetivo ya entre manos como el de incorporar un delantero centro más acorde a lo que pretende ser en el equipo. Para ser referencia, por lo que ha podido saber Blanquivioletas, el interés por Robin van Duiven es más que serio y se han hecho ya movimientos al respecto.

A la espera de saber si ese perfil puede llegar en este mercado y en base a los otros objetivos a cubrir, su llegada potenciaría mucho las opciones para Tevenet, que pasaría a tener, de golpe, dos caras nuevas de rendimiento inmediato para poder probar otros sistemas alternativos para momentos de partido o, incluso, para potenciar esa presencia y esa carga en el área. Veremos si, como ya sabemos, los Reyes Magos son capaces de cumplir con todo lo pedido en la carta y, a pesar de la dificultad del mercado, el Valladolid puede esquivar el carbón.
