Fran Escribá ha vuelto a comparecer ante los medios con motivo de la previa del partido de la jornada 28 ante la SD Huesca de Bolo. En la línea de lo que ya comentó antes y después del partido ante el Sporting, el entrenador valenciano ha querido destacar que en el equipo todos son «conscientes de lo importante que es el partido», sabiendo a la vez que «no es definitivo», pues afrontan lo que queda de temporada como una final de «quince partidos».
«Estoy convencido de que lo vamos a conseguir porque la mentalidad del equipo es ganar todos los partidos», ha dejado caer el entrenador del equipo blanquivioleta, reforzando algo que ya dijo en su presentación. «Aunque sabemos que es difícil, viendo la plantilla y viendo que creen en ello, sé que lo vamos a conseguir», ha querido concluir.
Según Escribá, ve necesario «afrontarlo con esa mentalidad», sabiendo que «es bueno cuanto antes conectar con la victoria y con ese impulso de salir del descenso». Tal y como ha afirmado, «salir de ahí cuanto antes es lo mejor» y por ello la intención ante este nuevo rival es «ganar», aunque pase lo que pase la intención es «seguir igual» pase lo que pase.

Con la necesidad de devolver el cariño a la gente
Según el entrenador del Pucela, en el seno del equipo están deseando «que se llene el campo», pues saben que «la gente quiere venir al fútbol y que no pagan el abono para quedarse en casa», pero que los acontecimientos obligan a parte de la afición a perder las ganas. «Se quedan en casa porque están decepcionados y bastantes decepciones les hemos dado ya como para exigirles ahora que vengan», ha comentado Escribá, antes de dar por hecho que es el equipo quien deba «demostrar que hay razones para que quieran venir».
En cuanto a la importancia de jugar en casa, Escribá es muy claro, pues afirma que cuando estás «con tu gente», el ambiente, el color y los cánticos te llevan «a dar algo más», pues no es lo mismo jugar fuera que en casa, pero lo vital para él siempre es ganar: «De nada sirve estar en casa si no ganas y yo quiero quiero un equipo fuerte a nivel mental y que busque la victoria siempre».
De acuerdo a esa realidad, Escribá ha querido aclarar que los puntos necesarios para el objetivo «están en todos lados y no solo en casa», por lo que pide «esa mentalidad» para intentar ganar los 45 puntos «sea aquí o allá».

Sobre la penalidad de que el Real Valladolid siempre suele recibir goles primero, Escribá quiso restar importancia, pues considera que son cuestiones menores para las que hay que estar preparado «lleguen los goles cuando lleguen». Para Escribá, «Guilherme paró lo que tuvo que parar y las que no paró es porque no se podía», lo que le obliga a matizar que no le sirve poner de excusa que los rivales hayan marcado «pronto o no».
Según el entrenador del Pucela, no entiende la trascendencia que se le da al fenómeno del «gol psicológico», pues considera que «esas cosas ocurren» y según el míster «hay que estar preparado para todo». Una realidad que él enfrenta desde la necesidad de «salir enchufados» y que no siempre salen las cosas como esperas: «Hay veces que no entras mal y no encajas y otras que entras bien y encajas, como nos pasó el otro día».
Cambios en el once contra el Huesca
El entrenador ha reconocido que habrá cambios en el once que presentará ante el Huesca. «Con independencia de que tenemos a Tomeo sancionado, algún cambio va a haber», ha dicho Escribá, que más allá de la sanción al defensa central, que deberá ser relevado, deja caer que puede haber más cambios. Algo que parece ir al hilo de algo que ha reforzado siempre sobre la necesidad de «tener a todos conectados».

«Se lo he avisado a ellos y nunca separaré a un jugador del equipo, pero quiero ver a todo el mundo enchufado», concluye el entrenador del Real Valladolid, que ha lamentado que en la actualidad es común dejar sin jugar «a más jugadores de los que pones», pero reconociendo que a él le apetecería «poner a todos», afirmando de que en cada partido pondrá siempre «a los que mejor vea».
En cuanto al sistema, reforzó que es «poco dado a dar pistas», pero considera que «Marcos André ha entrenado toda la semana y ha entrenado muy bien», por lo que podría tener más minutos de juego que contra el Sporting. Aún así, ha querido zanjar el debate sobre la doble punta, argumentando que ve mucho a Chuki «con mentalidad de delantero» y que es algo que no determina su sistema.
«Es una obsesión en mis equipos que la segunda línea aporte mucho gol y Chuki eso lo tiene», comentó Escribá, que insiste en que, para él, cuando compone la alineación, cuando está el canterano también tiene la sensación de que está poniendo «dos delanteros, aunque el perfil sea distinto». Una declaración de intenciones sobre el tipo de delantero que puede buscar en esa doble combinación de atacantes y que puede volver a repetirse ante el conjunto oscense.

Latasa y Alejo, dos muestras de confianza
El entrenador valenciano también ha querido hacer balance de dos cuestiones interesantes, sobre todo en torno a dos figuras importantes dentro del equipo: Juanmi Latasa e Iván Alejo.
Sobre el delantero centro, Escribá ha advertido que él se fija «en el trabajo» e insiste en que ante el Sporting quedó «muy satisfecho con él». «El otro día no tuvo las ocasiones, pero tampoco se las dimos», comentó Escribá, que quitó hierro al asunto de su falta de gol, pues considera que no es un dato clave «para tomar una decisión» y quiso dejar claro que «Juanmi [Latasa] trabaja muy bien» y que está «convencido de que los goles van a llegar».
Por otra parte, quiso dejar claro que con Alejo nada está cerrado en cuanto a su posición, aunque sí ha querido afirmar que «ha demostrado este año que puede ser un lateral estupendo». En ese sentido, Escribá no se cierra a poder verlo como extremo en este equipo, dejando claro que es «una variante» que puede llegar a dar al Real Valladolid «cosas interesantes», dejando un titular llamartivo sobre esa opción, pues no cree que Alejo complete el año con «quince partidos como extremo, ni con quince partidos como lateral».










