La localidad vallisoletana de Torrecilla de la Orden estrena este mes de febrero una tienda de Comercio Rural Mínimo. Una apuesta en la que colabora la Diputación de Valladolid y que supone el decimoctavo local de estas características, que busca impulsa la vida cotidiana de los municipios de la provincia y que está dentro de un programa de revitalización del pequeño comercio en el medio rural de Valladolid.
Un motivo para celebrar, pues el objetivo de estos comercios de cercanía es garantizar el acceso a productos básicos en poblaciones de menos de cuatrocientos habitantes a los vecinos de estos municipios. Una realidad que expone la realidad compleja para poder surtir de todo lo necesario en estas realidades y que fomenta, además, algo tan básico como el empleo local, una de las realidades que, sin duda, juega un papel clave en la despoblación de la provincia, atraídos por la oferta de las grandes capitales.
En esa búsqueda de la revitalización del pequeño comercio en el medio rural vallisoletano y para apoyar esta iniciativa, la Diputación de Valladolid juega un papel clave como impulsor del programa de Comercio Rural Mínimo. Un programa que desde este mes cuenta en Torrecilla de la Orden con otro aliado para poder potenciar esta realidad de cercanía para todos sus habitantes con productos e primera necesidad.
Una iniciativa impulsada por la Diputación de Valladolid
El presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, no ha querido perderse el estreno de este nuevo establecimiento, acompañado por el alcalde de Torrecilla de la Orden, Pedro Paredes, en una visita que ha tenido la apertura de este nuevo local en la provincia como excusa para conocer a los responsables de este nuevo comercio y con la intención de seguir apoyando la proliferación de esta iniciativa. Una labor que ya tiene una financiación firme y que seguirá su curso en 2026.

Un programa que se puso en marcha en el año 2011, en el que se abrió paso con la tienda de Cuenca de Campos. Esa fue la primera de las tiendas para ir incorporando diferentes locales del tipo, en una expansión constante desde entonces, con establecimientos en pleno funcionamiento en Villanueva de los Infantes, Pedrosa del Rey, Bobadilla del Campo o Santa Eufemia del Arroyo, entre otras muchas localidades.
Cabe destacar que el objetivo principal del programa es garantizar ese acceso a productos básicos en municipios que carezcan de tiendas, facilitando esa mejora de la calidad de vida de los vecinos y vecinas e impulsando una nueva vía de comercialización de productos locales y abriendo un nuevo marco laboral en el entorno. Sin duda, una vía y una herramienta claves para luchar contra el olvido de las personas que viven hoy en día en el entorno rural.
Nuevos retos en otros puntos de la provincia
Con el objetivo de seguir con ese respaldo clave desde la Diputación de Valladolid en esta iniciativa, la institución ya ha aprobado una nueva partida de 50000 euros para seguir creando en 2026 locales similares, que irán destinados a financiar todas las obras de construcción pertinentes, así como de reforma de los locales o ampliación de los mismos para poder contar cuanto antes con la infraestructura necesaria para implantar los comercios.
La siguiente, según la Diputación de Valladolid, se hará en Foncastín. Una nueva población que tendrá su tienda de Comercio Mínimo Rural y que será una de las primeras que durante todo el año 2026 irán creándose, con aperturas ya previstas en otras localidades como Amusquillo, Hornillos de Eresma y Olivares de Duero, pendientes ya de tener su propio local de cercanía y proveer a sus vecinos de todo lo necesario impulsados por el programa.











