Un estudio liderado por un equipo del Departamento de Matemática Aplicada de la Universidad de Valladolid (UVa) y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), publicado en Nature Communications, ha revelado el impacto que el cambio climático tuvo en la dana que afectó al sureste de España el 29 de octubre de 2024, agravándolo de manera clara con base en diferentes aspectos estudiados.
Según esta publicación, en la que participan varios investigadores de la UVa, el cambio climático intensificó la tasa de precipitación, extendió la zona afectada por las lluvias y aumentó el volumen de la lluvia que se produjo en la cuenca del río Júcar respecto a la era preindustrial. Fruto de este combo, la dana, que afectó con especial virulencia a Valencia, registró precipitaciones superiores a la media anual en márgenes de quince horas y superó el mayor dato jamás registrado de lluvia en una hora en España (184 litros por metro cuadrado).
🧵 ¿Hasta qué punto influyó el cambio climático en la catástrofe de Valencia?
Un nuevo estudio que hemos publicado @MeteoZGZ @glezjuanje y otros autores de @UVa_es @AEMET_Esp @CSIC en @NatureComms analiza físicamente cómo el cambio climático amplificó la histórica DANA de 2024 pic.twitter.com/yq7cgJVFjp— J.Díaz-Fernández (1990) (@LaMeteoAstur) February 17, 2026
En concreto, el artículo revela que la tasa de precipitación acumulada en un periodo de seis horas se intensificó en alrededor de un 20% respecto a lo que hubiera ocurrido en un clima preindustrial, que, según el sexto informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), sería aproximadamente de 1,3 grados menor que el promedio actual. Este dato supone el aumento de la capacidad de la atmósfera para albergar vapor de agua, lo que deriva en mayores precipitaciones globales.
Asimismo, el cambio climático habría incluido también en la mayor extensión territorial de las lluvias extremas, que, según los indicativos de la Aemet, se producen cuando se recogen 180 litros de agua por metro cuadrado o más -tal y como sucedió en este caso, alcanzando volúmenes históricos-. Concretamente, lo habría hecho en un 55% de extensión de terreno, mientras que el volumen de lluvias fue también más alto en zonas como la cuenca del río Júcar, una de las más afectadas, donde el incremento aproximado fue de más de un 19%.











