La empresa Horse Powetrain ha empezado a proyectar y definir los trabajos para instalar una nueva planta de fundición de aluminio en la ciudad de Valladolid. Una nueva instalación que estará alojada dentro del histórico complejo de generación de motores y que está enfocado en generar la capacidad de producir 360.000 culatas al año. Según los planes de la empresa, las primeras piezas listas para su distribución estarán listas para el próximo mes de septiembre si todo sigue el plan marcado por la empresa afincada en Valladolid.
Un proyecto con una gran inversión de 45 millones de euros y que ya quedó recogida en la firma del convenio colectivo para el plan industrial de la compañía. Un movimiento que, sin duda, supone un incremento del empleo dentro de la compañía ubicada en Valladolid con la creación de, al menos, 150 puestos de trabajo. Una nueva instalación de 3.500 m2 que se destinarán a la fabricación de culatas con un innovador proceso de fundición que funcionará por gravedad basculante.
Un método innovador en la fundición para Valladolid
Según Patrice Haettel, COO de Horse Powertrain y CEO en Horse Technologies, la nueva instalación proyectada para Valladolid representa «la introducción de un proceso inédito en España», pero también «la demostración de que Valladolid es un polo industrial capaz de situarse a la cabeza del sector». Un reto importante que supone a la ciudad y a Horse Powetrain crecer «en capacidad de producción y autonomía». Según Haettel, «es el resultado directo del compromiso y talento de nuestros equipos», en lo que considera un gran paso «por el futuro industrial de Castilla y León».
A diferencia de los métodos tradicionales de inyección a presión que suelen ser utilizados en este tipo de procesos, el método que incorpora la gravedad es una mejora drástica de lo que es la integridad estructural de las piezas y que parece un paso indispensable para implementar los motores híbridos de alta eficiencia en los que se especializa Horse Powetrain. En ese salto tecnológico, esta nueva instalación permitirá que Horse Technologies, división encargada en la innovación de este proceso, pueda internalizar la producción de componentes, garantizando una autonomía y control de calidad plenos dentro de la fábrica de Valladolid.











